Europa

El embajador alemán apuesta por conciliar austeridad y crecimiento contra la crisis

MURCIA- El embajador de Alemania en España, Reinhard Silberberg, inauguró ayer el ciclo de coloquios que tiene intención de realizar el Foro Nueva Murcia que dio su primer paso con la intervención del político alemán el cual realizó un repaso a la situación económica por la que atraviesa nuestro país y todos los miembros de la Unión Europea.

Silberberg se mostró partidario de la políticas de ajustes que está llevando a cabo el Gobierno central bajo la dirección de su presidente, Mariano Rajoy, al frente. El diplomático bávaro recordó que en el país germano «tomamos las mismas medidas» cuando tuvimos que hacer frente a la crisis, aún así matizó que en el caso alemán el contexto internacional no se encontraba tan convulso como en la actualidad ya que los años de decadencia de la economía de su país fueron 2001 y 2002. Continuando con el paralelismo entre la situación española y la del gigante de Europa, Silberberg realizó un llamamiento a la calma y la paciencia porque, en el caso alemán, «los resultados ante las medidas que se diseñaron y aplicaron tardaron en llegar entre 18 y 24 meses». En cuanto a la batería de medidas que está llevando a cabo el Ejecutivo español, el embajador defendió por encima de todas la Reforma Laboral a la que calificó de «muy audaz» y que propiciará que «las nuevas contrataciones sean más atractivas».

Por otra parte, Silberberg se mostró partidario de no dejarse convencer por las voces que dicen que los ajustes repercuten de manera desfavorable en el desarrollo porque, bajo su opinión, «la disciplina presupuestaria y la creación de empleo deben ir de la mano». De la misma forma, afirmó que «la disciplina presupuestaria no está reñida con el crecimiento económico». Sobre la verdadera causa que provocó el estallido de la actual situación de crisis, matizó que su origen se sitúa en «la pérdida de competitividad de algunas economías europeas». Este es para el político germano la génesis del retroceso económico y para superar esta tesitura fijó el pacto fiscal como «la única forma de recuperar la confianza en los mercados» para lo que realizó una invitación a los países que no han suscrito este acuerdo para que lo hagan de inmediato para poder confeccionar una nueva estrategia europea que permita la consolidación de las políticas necesarias para que el crecimiento se pueda alcanzar.