Cuba

El gran dictador por Caridad CABALLERO

La Razón
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Aunque algunos aduladores con doble moral, para congraciarse o para ocultar su verdadero rostro, hayan preparado una gala para celebrar el 85 cumpleaños de Fidel Castro, el más longevo de los dictadores, no hay que engañarse. Desde que empezó sus estudios en la Universidad de La Habana, Castro se identificó como un caudillo que buscaba poder y no como un luchador por la libertad y la democracia.

Después de atacar el cuartel Moncada, provocando un sanguinario suceso, fue encarcelado y liberado por una amnistía que le permitió ir a México y preparar una expedición para volver a Cuba. Si su lucha contra Fulgencio Batista fue una forma de guerrilla, a ese mismo método de lucha los castristas lo califican hoy de «mercenario» o «terrorista».

Desde que tomó el trono, destruyó casi totalmente la economía de Cuba y dividió a las familias por los cambios bruscos en la política que hizo junto a su hermano Raúl. Estos cambios se caracterizaron por la perdida de valores. Además, utilizó y sigue utilizando a turbas de paramilitares para la más bochornosa y degradante de las acciones: desde el maltrato físico y verbal hasta el asesinato y la tortura, o las largas sanciones de privación de libertad. Otra caraterística que lo identifica es la desinformación masiva y la privación de cualquier forma de prensa libre. Tras delegar el poder en Raúl, todo ha ido a peor: más hambre, más pobreza y mayor descontento en la población. Ha desencadenado una seria presión y persecución contra cualquiera que esté en contra de su poder. Aunque cumple 85 años, aún se mantiene en el trono el caudillo mayor.


Caridad Caballero
Bloguera y Dama de Blanco