Cerco a la guerrilla urbana en Italia

La Policía endurece las redadas en los ambientes anarquistas más radicales. El alcalde de Roma prohíbe las manifestaciones en el centro histórico

Los violentos que causaron la batalla campal en Roma se entrenaron en Grecia
Los violentos que causaron la batalla campal en Roma se entrenaron en Grecia

Las Fuerzas de Seguridad italianas respondieron ayer a los radicales que el sábado convirtieron las calles de Roma en un campo de batalla durante la manifestación de los «indignados». Alrededor de un centenar de viviendas, centros sociales y edificios ocupados donde se mueven los militantes anarquistas y ultras del fútbol fueron registrados por los agentes en busca de explosivos o de alguna prueba que relacionase a las personas que los frecuentan con los incidentes de Roma. En la masiva redada, hecha en la capital, Milán, Nápoles, Sicilia y Turín, entre otras ciudades, no se realizaron detenciones. Sí hubo en cambio arrestos el sábado y el domingo.
Los doce radicales apresados durante la manifestación por haber cometido actos vandálicos han sido acusados de «conducta violenta planificada y organizada», por lo que pueden ser condenados a entre 3 y 15 años de cárcel. Antes de ayer hubo otros seis detenidos. Se trata de un grupo de jóvenes que viajaban en una furgoneta en la que los agentes hallaron material que consideran que fue utilizado en los enfrentamientos del pasado sábado. Estos seis supuestos radicales fueron luego puestos en libertad.
A estas acciones contra los radicales se añade un previsible endurecimiento de la Ley. El ministro del Interior, Roberto Maroni, acogió la propuesta del opositor Antonio Di Pietro, quien había pedido que se cambiase la actual normativa para que las Fuerzas de Seguridad prevengan de forma más eficaz episodios como el del sábado. «Contra situaciones de emergencia como ésta hay que realizar arrestos, alargar el tiempo de detención, tener juicios rápidos y poner penas ejemplares», pidió Di Pietro.
Mientras, el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, decidió ayer la prohibición durante un mes del recorrido de manifestaciones por el centro histórico de la capital italiana. A través de un comunicado, el Ayuntamiento de Roma informó de que dicha prohibición se refiere al distrito 1 de la ciudad, el más céntrico, donde solo se podrán llevar a cabo concentraciones, previa autorización, en varios puntos específicos que no impliquen desplazamientos.

Daños millonarios
Entretanto, el Ayuntamiento y los dueños de los comercios, bancos y automóviles atacados echan cuentas del desastre. Según algunas estimaciones, el coste total del reguero de destrucción que dejó la manifestación podría alcanzar los cuatro millones de euros.


Los «indignados» rechazan el diálogo
A pesar de la visibilidad lograda el fin de semana, han sido incapaces de canalizar esa indignación hacia propuestas que presentar a los jerarcas europeos. Si en el Parlamento Europeo desaprovecharon la oportunidad de enviar un mensaje, ayer obviaron el
ofrecimiento del comisario de Empleo, Laszlo Andor, interesado en discutir sus ideas, sobre todo respecto al desempleo juvenil, según su equipo. «Han perdido la oportunidad de aportar soluciones», comentó ayer a LA RAZÓN el político socialista.
Jorge Valero