La Policía investiga si los detenidos de Segi participaron en atentados de la banda

La Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía desarrolló, en la madrugada del jueves al viernes, una importante operación contra el entramado de ETA, su rama juvenil, Segi, y su organización estudiantil, «Ikasle Abertzaleak».

Varios agentes de la policía trasladan a uno de los presuntos miembros de Segi, la organización juvenil ilegalizada de ETA, detenido en la localidad guipuzcoana de Astigarraga
Varios agentes de la policía trasladan a uno de los presuntos miembros de Segi, la organización juvenil ilegalizada de ETA, detenido en la localidad guipuzcoana de Astigarraga

MADRID- Los agentes, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, investigaban, entre otras cosas, si los arrestados son autores de atentados de terrorismo callejero –«kale borroka»– o, incluso, si han tomado parte, como colaboradores o informadores, en acciones criminales de mayor entidad perpetradas por «comandos» de la banda. En la operación, en la que han participado 300 agentes, han sido detenidos 13 individuos en el País Vasco y Navarra, entre los que se encuentra Imanol Beristain Gutiérrez, arrestado en Vizcaya y que, según las citadas fuentes, es uno de los máximos responsables de la reorganización que, por orden de ETA, había emprendido Segi, la auténtica cantera de la banda. Se ha logrado incautar abundante documentación y 36.000 euros en efectivo. Además de Beristain, en Vizcaya fueron capturados Javier Vidaurrre Sanz, Rubén Villa Esnaola, Xabat Morán Ruiz e Ikoitz Arrese Otegi (estos dos últimos pertenecen también a Ikasle abertzaleak); en Guipúzcoa, Beñat Liceaga Urkidi; en Álava, Marina Sagastizábal e Igarki Robles y en Navarra, Ander Maeztu, Imanol Salinas, Egoi Irisarri, Ibon Esteban y Javier Arina.
Es la primera operación desde que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fuera nombrado vicepresidente primero. Ayer subrayó, al término del Consejo de Ministros, que no hay modificaciones en la política antiterrorista, asunto sobre el que se viene especulando tras el acuerdo presupuestario con el PNV y el nombramiento de Rubalcaba y de Ramón Jáuregui como ministro de la Presidencia. La acción antiterrorista demuestra, insisten las fuentes, que la política del Ejecutivo contra ETA no ha cambiado y que las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero, tras anunciar la remodelación de su Gabinete, estaban dirigidas a animar a los miembros del entramado de la banda a que se desvinculen de ella y, en ningún caso, a abrir un nuevo proceso de negociación. En cualquier caso, el acercamiento al PNV es para que los nacionalistas apoyen, como hacen, esta estrategia de firmeza y no para propiciar el diálogo con los pistoleros.
En las últimas acciones antiterroristas los expertos buscan datos sobre lo que está ocurriendo en el seno de ETA, ya que la efectividad policial ha provocado que la banda se haya cerrado en sí misma y no se tengan noticias fiables al respecto. Fuentes del Ministerio del Interior aseguran que «de acuerdo con los datos obtenidos durante lainvestigación, Segi mantiene una total identificación con los postulados más radicales del entramado criminal, considerando la violencia terrorista como un instrumento necesario e irrenunciable». La operación tenía, en principio, otros objetivos y la organización del entramado etarra Askatasuna hizo público un comunicado en el que aseguraba que la Policía había tratado de detener a varias personas más, que no fueron localizadas. Entre ellas mencionaba a Julen Zuaznabar, vecino de Astigarraga, y Aitziber Plazaola, de Vergara.