Los guionistas reivindican su oficio ante «el desprecio de la industria»

Barcelona- La fundación Taller de Guionistas acaba de iniciar una línea editorial en la que se estrenan con dos títulos, «Las series de ficción en la era de la Post-TV», en la que desgrana las nuevas formas de escribir para televisión, y «Conversaciones con guionistas y directores del siglo XXI», en la que los principales nombres de la cinematografía española dan su parecer sobre el guión y el hecho creativo. Los cineastas Jaume Balagueró, Cesc Gay, Eduardo Chapero-Jackson e Isaki Lacuesta fueron los encargados de presentar los títulos y dejaron claro que el guionista es el profesional más maltratado de la industria del cine. «Escribir es muy agradable, dirigir es más difícil y cansado. Es muy frustrante. Si me pagasen por escribir, lo haría, pero no existe una industria seria del guión», asegura Cesc Gay, a punto de iniciar el rodaje de su próxima película.

La culpa es del productor
Para Balaguró, «los productores deberían hacer cursos de guión, al menos para que pudiesen discutir con criterio. Todos nos llenamos la boca de que el guión es lo más importante, y al final lo maltratamos». Por su parte, Chapero-Jackson asegura que el oficio de guionista es casi una cuestión de fe. «Ves como se pagan y es risible. Hay muy poca inversión, es una labor de resistencia», sentencia.

El libro descubre las grandes carencias de la industria española en este respecto y las diferencias con Hollywood. «Sólo hay que ver cómo se leen los guiones. Estoy por la mitad, me dicen. Cómo por la mitad, acaso vas al cine y dejas la película a la mitad. El matrato es generalizado», critica Gay.