«España ha olvidado la reconquista»

Entre los desvaríos del pistolero de Utoeya hay un capítulo dedicado a España, en el que Breivik acusa al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de «rendir el país a los musulmanes y a la inmigración masiva».

«España ha olvidado la reconquista»
«España ha olvidado la reconquista»

Entre los desvaríos del pistolero de Utoeya hay un capítulo dedicado a España, en el que Breivik acusa al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de «rendir el país a los musulmanes y a la inmigración masiva» y entremezcla análisis sobre temas tan dispares como la fragmentación de la ultraderecha española, el vertido del «Prestige», el número de centrales energéticas y refinerías, las distintas tradiciones de fabricación artesanal de armas blancas y el número de afectados en España por enfermedades de transmisión sexual. Un cóctel inconexo en el que también hay espacio para la banda terrorista ETA, «una entidad hostil por defecto» para sus planes de conquistar Europa sobre la que no se «tomarán medidas» hasta que los «caballeros justicieros nacionalistas», como califica a sus seguidores imaginarios, hayan tomado el control «político y militar» de España.
En su manifiesto, si es que se puede calificar de esta forma 1.500 páginas copiadas en buena medida del «manifiesto Unabomber», Breivik llama a Zapatero «comadreja apaciguada», le acusa de llegar al poder «de la mano de Al Qaida» como consecuencia de los atentados del 11-M y de provocar un «efecto llamada» por sus políticas de regularización de inmigrantes. «El socialista Zapatero llegó al poder gracias a los atentados yihadistas en Madrid en marzo de 2004. Desde entonces, ha estado rindiendo el país a los musulmanes y a la inmigración en masa», escribe. Asimismo, asegura que España «ha olvidado su pasado de reconquista tras siglos de ocupación y dura lucha para recuperar sus tierras».
Breivik dedica comentarios contra la ministra de Defensa, Carme Chacón, y advierte de que, con el nombramiento «de una mujer embarazada», Zapatero estaba burlándose de las Fuerzas Armadas españolas y enviaba un mensaje de debilidad al dar a entender que España «no tenía intención de defenderse» frente a una hipotética invasión musulmana, su gran obsesión.
Breivik escribe también que los socialistas españoles tienen la «fantasiosa visión» de «convertir Europa en una utopía de multiculturalismo posmoderno». El autor confeso de la doble matanza de Oslo cita en al menos 92 ocasiones a España, a la que se refiere extensamente cuando trata de reescribir la Historia desde una perspectiva «islamófoba».
Además de a Zapatero, descalifica al eurodiputados socialista Juan Fernando López Aguilar por unos comentarios sobre la Constitución Europea; al popular Gustavo de Arístegui, y a María Teresa Fernández de la Vega, a la que define como «alta sacerdotisa de la corrección política» por criticar el endurecimiento de la política de inmigración impulsada por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.

El inspirador. Una bomber
fue el objetivo de una de las investigaciones más costosas de la historia del FBI. Entre 1978 y 1995 Theodore John Kaczynski, su verdadero nombre, envió 16 bombas a objetivos como universidades y aerolíneas, lo que causó la muerte de tres personas. En una carta enviada a «The New York Times» prometió cesar el terrorismo si se publicaba su manifiesto, «La sociedad industrial y su futuro», que fue copiado casi en su totalidad por Breivik, con muy pocos cambios.