San Valentín en alcobas históricas

Todavía está a tiempo de sorprender a su media naranja. Los 93 establecimientos de la red de Paradores proponen un menú degustación con productos de la tierra y una noche de alojamiento en estancias únicas, con desayuno y tratamiento VIP

Suite del Cardenal en el Parador de Santiago de Compostela
Suite del Cardenal en el Parador de Santiago de Compostela

No hay una única fecha en el calendario para demostrar cuánto queremos a nuestra pareja. Sin embargo, en la receta misteriosa del amor eterno nunca está de más echar una pizca de sorpresa y una gran dosis de pasión. Y no hay mejor ocasión para ello que el 14 de febrero, cuando Cupido hace de las suyas. Si todavía no tiene claro cómo impresionar a su media naranja, Paradores se lo pone fácil, ya que ha lanzado una propuesta especial para todos los bolsillos, ya sea en forma de cena o con alojamiento en una suite única de alguno de los 93 alojamientos de la cadena hotelera.

Una cena romántica a la luz de las velas puede ser el pistoletazo de salida para una velada íntima. Y en este caso, si la compañía es lo más importante, la materia prima tampoco se queda atrás. Bautizado como «Menú Especial San Valentín», cada uno de los restaurantes de Paradores ofrece un menú degustación diferente, según las características gastronómicas de la zona, al irresistible precio de 50 euros por persona.

Pasión en la mesa
Para muestra, un botón. Por ejemplo, el Parador de la Granja, en Segovia, ofrece un suculento menú que arranca con un aperitivo a base de queso de Arzua y manzana asada, matrimonio de anchoa y boquerón y tartar de fruta tropical. Con el paladar a punto, la degustación continúa con una ensalada templada de alcachofa y cardo, mollejitas acarameladas y puré de olivas negras. El plato de pescado es un bacalao fresco al vapor acompañado de patata chafada y berenjena acompotada con toques de soja. La etapa final llega en forma de prensado de tostón con flechas de cupido, nube de fresa y chutney de papaya. Y para terminar, un ganaché de chocolate, pasión y helado de crema catalana. Todo ello regado por vino blanco de Rueda y tinto de la Ribera del Duero.

 Pero, de parador en parador, las delicias culinarias salpican toda la geografía española. Platos como la ostra en escabeche de manzana y ensalada de algas o el lomo de merluza al vapor con filloa de mejillones y jugo de patata verde pueden degustarse en el Hostal dos Reis Católicos de Santiago de Compostela. O como el pastel de gamba y pez de roca con base hojaldrada y mezcla de hojas verdes que forma parte del menú de Chinchón (Madrid). Y qué decir de la crema romántica de alcachofas con semillas de amapola y del milhojas de ternera perfumada a la canela con salsa de cupido que propone el Hostal de San Marcos, en León.

Estancias exclusivas
Si el bolsillo y el calendario están a nuestro favor, merece la pena optar por una propuesta aún más completa que incluye alojamiento. Pero no se trata de un alojamiento cualquiera, ya que Paradores pone a disposición de las parejas sus mejores habitaciones. Se trata de 60 estancias escogidas por su exclusividad y encanto entre las más de 5.600 que posee la cadena hotelera. En cualquiera de ellas el huésped tiene la oportunidad de descansar como lo hicieran antaño reyes, escritores, artistas y revolucionarios desde lugares como el torreón de un castillo medieval o la celda de un monasterio cisterciense.

Mención especial merece la Suite del Cardenal, situada en el hotel considerado más antiguo del mundo, el Hostal dos Reis Católicos. Dormir en esta estancia traslada al viajero a tiempos de reyes, gracias a su artesonado de madera del siglo XVI, su chimenea y una cama con dosel de terciopelo. La habitación tiene varios muebles de época, cuadros de pintores españoles y llamativos tapices, además de ilustres húespedes como Cary Grant, Frank Sinatra o Sophia Loren.

También en Galicia, pero a orillas del Atlántico, destaca la habitación única del Parador de Baiona, con vistas al rompeolas desde donde se puede rememorar el avistamiento de la Pinta al regresar a España para anunciar el descubrimiento de América. Habitaciones con suelos de madera procedentes de antiguos galeones en el Parador de León o tener a un palmo la Alhambra si nos alojamos en el Parador de Granada son otras de las opciones que no defraudan.