Cumbres de despedida para Zapatero

Naciones Unidas, Bruselas, G-20, Alianza de Civilizaciones... La agenda internacional continúa a pesar de la convocatoria electoral y al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, le esperan hasta ocho cumbres en el exterior antes de abandonar la Moncloa, a las que podría acudir incluso en funciones.

Su asistencia, según adelantan fuentes del Gobierno, dependerá en gran medida de los compromisos nacionales, fundamentalmente del calendario de aprobación de las reformas pendientes en el Congreso.

La primera cita en el exterior tendrá lugar en París el próximo día 1 de septiembre para asistir a una reunión internacional de líderes que ha convocado el presidente francés, Nicolás Sarkozy, para estudiar la situación de Libia.

Cinco días más tarde, el 6 de septiembre, tiene previsto participar en una minicumbre España-Turquía en Ankara, con el fin de reforzar las relaciones bilaterales entre ambos países.

Otra de las citas a las que acudirá es a la inauguración del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, con la que Zapatero ha cumplido puntualmente cada año desde que accedió al Gobierno en 2004.

Sin embargo, en esta ocasión no está garantizado su viaje a Nueva York, ya que su participación en la Asamblea está prevista para el 22 de septiembre, la última semana con pleno en el Parlamento antes de la disolución oficial de las Cortes por la convocatoria de los comicios.

No podrá faltar el 17 y 18 de octubre al Consejo Europeo que celebrarán los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas, una nueva cumbre clave para estudiar la evolución de la crisis financiera en la zona euro y los compromisos adoptados por los socios comunitarios.

Diez días después, el 28 y 29 de octubre, Asunción acogerá la XXI Cumbre Iberoamericana, en la que Zapatero tendrá ocasión de despedirse de sus colegas del otro lado del Atlántico.

El año pasado decidió a última hora cancelar su asistencia a la reunión, que se celebraba en Mar del Plata (Argentina), para seguir de cerca las iniciativas económicas que estaba diseñando entonces el Gobierno y ante la posibilidad de que se reuniera el Eurogrupo para hacer frente a las turbulencias financieras.

La cancelación de ese viaje -la primera vez que un presidente español faltaba a la convención iberoamericana- propició además que estuviera en Madrid cuando se inició el caos aéreo por la decisión de los controladores de abandonar sus puestos de trabajo.

Otra reunión clave en la agenda exterior antes de las elecciones generales será la cumbre del G-20, que este año se celebrará en Cannes (Francia).

No dudan en Moncloa de la asistencia de Zapatero, después de lograr durante su mandato que España se haya convertido en "invitada permanente"de este cónclave que agrupa a las principales economías del mundo con las potencias emergentes.

La siguiente cumbre europea está prevista para el 9 de diciembre en Bruselas, con Zapatero ya en funciones, pero previsiblemente no dejará de acudir a la reunión porque, de acuerdo con los plazos marcados por la normativa electoral, es improbable que el nuevo presidente haya sido investido por las Cortes.

Justo después, del 11 al 13 de diciembre, tendrá lugar en Doha (Catar) el foro internacional de la Alianza de Civilizaciones, iniciativa que Zapatero lanzó en 2004 ante la Asamblea General de la ONU y que después este organismo convirtió en proyecto propio con el objetivo de impulsar el diálogo entre culturas y religiones.

Aunque el año pasado no asistió a la cumbre que se celebraba en Río de Janeiro por la complicada situación que atravesaba la economía española, Doha podría ser el último destino internacional de Zapatero como inquilino de la Moncloa.