Atenas

Dos mujeres y un destino

la sincronizada española está ahora en sus manos De izquierda a derecha: Ana Montero, directora técnica; Esther Jaumà, seleccionadora; Fernando Carpena, presidente; Anna Vives, equipo técnico, y Gemma Mengual, asesora
la sincronizada española está ahora en sus manos De izquierda a derecha: Ana Montero, directora técnica; Esther Jaumà, seleccionadora; Fernando Carpena, presidente; Anna Vives, equipo técnico, y Gemma Mengual, asesoralarazon

El cambio de rumbo que decidió emprender la Real Federación Española de Natación con la no renovación de Anna Tarrés como seleccionadora del equipo de natación sincronizada no sólo será de nombres, sino también de método. Tarrés aglutinaba todo el poder del equipo, era a la vez la directora técnica y la seleccionadora. A partir de ahora, habrá una persona para cada cargo. Ana Montero será la directora técnica y máxima responsable del equipo, y Esther Jaumà se ocupará del día a día como seleccionadora. Ambas fueron presentadas ayer en sociedad en un acto marcado por el polémico adiós de su antecesora y por la carta acusatoria publicada por algunas de sus ex nadadoras. Polémicas al margen, el nuevo equipo técnico tiene un listón muy alto que superar, ya que Tarrés ha dejado a la sincronizada española prácticamente en lo más alto, con cuatro medallas olímpicas entre otros muchísimos éxitos. Junto a Montero y Jaumà, la RFEN ha convencido a Gemma Mengual para que haga labores de asesora en materia artística, aunque a nadie se le escapa que su aportación será mucho mayor. «Sus funciones no estarán delimitadas porque es un icono en la sincro y su aval es ella misma», destacó Jaumà. El cuadro técnico lo completarán Anna Vives y la japonesa Mayuko Fujiki, que abandonará su puesto como seleccionadora del equipo de Estados Unidos, con el que tuvo una más que discreta actuación en los Juegos de Londres, para unirse al nuevo proyecto de la sincronizada española. Montero, hasta ahora seleccionadora júnior, había sido discípula de Anna Tarrés durante su etapa como nadadadora, logrando un diploma olímpico en Atenas 2004, un oro en «combo» y una plata por equipos en el Europeo de Madrid del mismo año, una plata en «combo» en los Mundiales de Barcelona y una plata en Berlín 2002.