Bowie y sus seis canciones de leyenda

1. «STATION TO STATION»
Una «intro» de tres minutos es el comienzo de una catarsis que dura más de diez. El tecno alemán se había metido en la cabeza de Bowie, quien proclama que es «el regreso del Duque Blanco arrojando dardos a los ojos de los amantes». Una apoteosis convertida en leyenda con el paso del tiempo.

2. «GOLDEN YEARS»
Inicialmente fue escrita para Elvis, que la rechazó. Posee un ritmo «funky» que hechizó a todos (fue un «top ten» mundial) menos al propio artista, que casi nunca la interpretó en directo al considerarla un tema menor.

3. «WORD ON A WING»
El genio baladístico de Bowie elevado a la máxima potencia. Son los años más oscuros del artista, entregado al consumo feroz de polvos blancos, y así lo afirma: «Mi oración vuela como una palabra sobre un ala». El genio vibra en la canción más frágil del álbum.

4. «TVC15»

Es el tema más «pop» del disco. Su piano remite a los viejos tiempos de Hunky Dory y es tocado por Roy Bittan, de la E-Street Band de Bruce Springsteen. El tema se basa en una experiencia alucinada de Bowie e Iggy Pop viendo la televisión hasta arriba de cocaína.

5. «STAY»
La otra canción realmente «funky» del disco junto a «Golden Years». Grabada, de nuevo bajo la fuerte influencia de la cocaína Bowie explora un terreno que le sería muy común en los años 80, con ritmos negros y sus inflexiones de voz tan característica. Aunque quizá es la canción menos lograda del disco.

6. «WILD IS THE WIND
Un cierre lleno de clase. De nuevo el Bowie más lírico para una dramática versión de la canción compuesta por Dimitri Tiomkin y Ned Washington para la película «Viento Salvaje», de George Cukor. La interpretación de Bowie está inspirada en el estilo de Nina Simone, quien la grabó en 1966.
Alberto BRAVO