Dos barcos de guerra iraníes cruzan el canal de Suez después de 32 años

Dos barcos de guerra iraníes han cruzado hoy el canal de Suez desde la entrada sur de esta vía y ahora continúan la navegación hasta el mar Mediterráneo para llegar a Siria, informaron hoy fuentes oficiales.

Los dos buques de guerra iraníes que habían penetrado este martes en el Canal de Suez para alcanzar las costas de Siria ya lo han bandonado y han entrado en el mar Mediterráneo, según una fuente de las autoridades egipcias que controlan el canal, que ha añadido que se espera que los barcos emprendan el camino de regreso el próximo 3 de marzo.

El jefe de la dirección de los movimientos en este canal, Ahmed el Manajli, dijo a la agencia oficial MENA que los dos barcos comenzaron por la mañana temprano a entrar en el canal, que se tarda en cruzar entre diez y doce horas.

Las autoridades han dejado pasar a los dos buques después de que consiguieran los permisos necesarios del Ministerio de Defensa egipcio, añadió El Manajli.

El paso de los barcos ha sido permitido también después de que se confirmara que cumplen las condiciones necesarias para la protección del medioambiente, según la fuente.

Este responsable aseguró que los tratados internacionales permiten el cruce de los barcos por el canal de Suez siempre que no pertenezcan a ningún país que está en guerra con Egipto.

Estos dos barcos son los primeros de guerra iraníes que cruzan el canal desde 1979.

El pasado miércoles, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, advirtió de que la entrada de dos barcos de guerra iraníes en el Mediterráneo era una provocación de Teherán.

"Se trata de una provocación que demuestra que la seguridad en sí mismos y la osadía de los iraníes crece cada día", declaró el ministro israelí.

Sin embargo, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto han calificado como "un alboroto injustificado"la atención que ha creado este asunto, que ha sido "sacado de sus proporciones".

Las fuentes dijeron que el paso de los dos buques se ajusta a los compromisos internacionales de Egipto y no tiene nada que ver con las relaciones bilaterales entre los dos países.