Batasuna comienza en el banquillo el año en el que busca su legalización

La cúpula de Batasuna, con Arnaldo Otegi a la cabeza, afrontará este año -en el que busca su legalización tras renunciar al uso de la violencia para conseguir objetivos políticos- dos procesos judiciales por su subordinación a ETA y por los sucesivos intentos de reconstituirse tras su disolución.

El último de los intentos de reconstrucción recibió el nombre de Bateragune, un nuevo "referente político"desarticulado en octubre de 2009 por el juez Baltasar Garzón -artífice de los primeros desmantelamientos de Batasuna y sus sucesoras- y que le valió a Otegi su último ingreso en la cárcel, mientras que para el ex responsable del sindicato LAB, Rafael Díez Usabiaga, fue el primero.

Otegi continúa encarcelado por esta causa, que por este motivo -el de contar con imputados en prisión- tiene preferencia sobre otras más antiguas pero con los procesados en libertad, por lo que el juicio de Bateragune se celebrará antes que el del sumario 35/02, en el que se investigó la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de la banda a través de las "herriko tabernas".

A falta de conocer la petición de penas del fiscal, seis personas acompañarán a Otegi y Díez Usabiaga en el banquillo, entre ellas la ex tesorera del EHAK-PCTV Sonia Jacinto; Miren Zabaleta, hija del coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta; y Arkaitz Rodríguez, juzgado y absuelto en 2006 de la acusación de ser miembro de los aparatos de captación e información de ETA.

Los otros tres procesados que irán a juicio -que podría comenzar a finales de este mes- son José Luis Moreno Sagües, "Txelui", candidato al Parlamento de Navarra en una lista que fue ilegalizada y uno de los portavoces más activos de la actual izquierda abertzale: José Manuel Serra y Amaia Esnal.

41 acusados
La vista por el sumario 35/02 -que podría celebrarse en primavera- estará mucho más concurrida, porque el número de acusados se eleva a 41, entre los que, además de Otegi, figuran históricos dirigentes abertzales como Joseba Álvarez, Joseba Permach, Rufi Etxeberria, Juan Cruz Aldasoro y Karmelo Landa.

Otegi, Permach y Etxeberria saben desde el pasado mes de abril que se enfrentan a una petición fiscal de doce años de prisión por un delito por pertenencia a ETA en grado de dirigentes, mientras que para el resto de los acusados el Ministerio Público solicita entre ocho y diez años de cárcel.

También están a la espera de juicio los integrantes de otros partidos y candidaturas sucesores de Batasuna, que al igual que la formación abertzale acabaron ilegalizados por el Tribunal Supremo y con sus actividades suspendidas por orden de la Audiencia Nacional.

Se trata del EHAK-PCTV y de Acción Nacionalista Vasca (ANV), que trataron de concurrir a las elecciones generales de 2008 y cuyos dirigentes se enfrentan a diez años de cárcel en una causa con 43 procesados, entre ellos Pernando Barrena, Juan José Petrikorena y Sonia Jacinto.

Tras la ilegalización de estos dos partidos, Batasuna volvió a intentar estar en las elecciones autonómicas vascas de 2009 con Askatasuna y Demokrazia 3 Milioi (D3M), trece de cuyos miembros, para los que la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido penas de entre 7 y 9 años de prisión por colaboración o pertenencia a ETA, están también pendientes de juicio.

Además, el próximo día 20, los miembros de Batasuna que obtuvieron representación en las elecciones municipales de 1999 y que crearon la denominada asamblea de electos Udalbiltza-Kursaal conocerán la sentencia que les impone la Audiencia Nacional tras haber sido juzgados a principios de 2010. Los veinte procesados en esta causa se enfrentan a una petición fiscal de diez años de cárcel por integración en banda armada.