La Católica aspira a convertir el Grado en Medicina en un referente

La nota más baja de los 45 alumnos que conforman la titulación es de 11,47 sobre 14

Imagen de los estudiantes con representantes  de la Católica
Imagen de los estudiantes con representantes de la Católica

Murcia- El nuevo curso académico de la Universidad Católica de San Antonio arranca con la incorporación del Grado de Medicina. Así, la oferta de la UCAM se completa con una nueva carrera que se suma a los 23 estudios de grado. La titulación de Medicina aterriza en la Católica tras una ardua batalla de gestiones que se inició hace seis años y que finalizó satisfactoriamente el pasado 27 de julio cuando la Comunidad autorizó su puesta en marcha.

«Hoy es un día muy grande», afirmó el presidente de la UCAM, José Luis Mendoza, quien mostró su convicción de posicionar a la nueva facultad como «un modelo que prepare a grandes médicos desde el punto de vista ético y moral teniendo en cuenta el juramento hipocrático». La presentación de la titulación sanitaria tuvo lugar ayer en el monasterio de los Jerónimos, sede de los «actos relevantes, y el motivo de éste así lo requiere», subrayó la rectora Josefina García.

Las instalaciones del Grado en Medicina albergarán a 45 estudiantes con notas superiores a 11,47 puntos sobre 14. «Hemos hecho una selección de alumnos por notas de selectividad. Esto nos garantiza que son alumnos con una alta capacidad de esfuerzo demostrada», aseguró Jerónimo Lajara, vicedecano del Grado en Medicina. Con el objetivo de convertirse en profesionales sanitarios Cristina Uclás, Eva María Ros, Laura Mira, Juan Alberto Muñoz, entre otros estudiantes, afrontan su etapa universitaria con ilusión e incertidumbre al convertirse en la primera promoción que saldrá de la Católica. «Muchos se han quedado fuera sin poder cursar sus estudios. Es triste que a una universidad le autoricen solamente 45 alumnos cuando tenemos capacidad para atender a un número más elevado», recalcó Mendoza.

 El decano honorífico del Grado en Medicina, Pedro Guillén, apuesta por la empatía en la formación universitaria. «El enfermo en sí, además de estar enfermo, tiene su biografía alterada, y para que él te deje entrar por sus entresijos, tienes que ser cercano, acercarte a él con mucho humanismo entendiendo su enfermedad», indicó.

Las prácticas hospitalarias comenzarán en el segundo semestre del tercer curso de carrera. Los centro del Servicio Murciano de Salud y los de la Unión Murciana de Hospitales serán los lugares donde los estudiantes tomen sus primeros contactos con el mundo laboral. Estos espacios disponen de un aforo de 4.500 camas, capacidad «disponible para una tercera facultad», señaló Lajara, en relación a la polémica con la Universidad de Murcia.

El ambicioso plan de estudios contempla la preparatoria del examen del MIR desde el primer curso impartida por el relevante grupo CTO. Esta apuesta «garantiza» el valor añadido de la nueva carrera, ya que sirve como campo de conocimiento para ejercer la materia cuando aprueben la prueba. Así, el nuevo grado «comienza con todas las garantías docentes y unas completas instalaciones dotadas de los últimos avances tecnológicos en el campo de la medicina», matizó García, como la tabla de disección virtual, el microscopio electrónico de barrido, entre otros.

Además, la UCAM concederá una beca a su alumno más brillante, aquel que destaque por su expediente. El premio: el pago total de la matrícula del año siguiente.