Sevilla

Reforzados para el clásico

El equipo de «Mou» cierra heridas y sus estrellas, salvo Özil, llegan a tope al Camp Nou. Cristiano lleva ocho goles en los últimos cuatro partidos

Ronaldo y Benzema se abrazan tras un gol al Ajax
Ronaldo y Benzema se abrazan tras un gol al Ajaxlarazon

Madrid- Día de descanso en el Real Madrid después de la exhibición ante el Ajax. Desde el entrenamiento de hoy a las 10:30 hasta el domingo sólo existe el Barça. «Esta victoria nos permite afrontar confiados el próximo partido», reconoció en Ámsterdam Cristiano Ronaldo, pletórico con su balón gracias al primer «triplete» que ha logrado en la Liga de Campeones. Está contento. La tristeza que anunció hace sólo un mes parece de un pasado remoto. Lo mismo que su pobre comienzo de temporada. Desde que dijo que no era feliz, ha marcado en todos los partidos que ha jugado, menos en la derrota ante el Sevilla, con ocho goles en quince días, en los cuatro últimos duelos. Es «Pichichi» de la Liga de Campeones y este curso ya lleva doce dianas en diez partidos. Más tantos que encuentros, acorde con su asombrosa estadística desde que viste de blanco (158 goles en 154 partidos). Es el Cristiano de siempre ante una cita que pasó de ser una pesadilla a convertirse en una bendición: el Barcelona era su «bestia negra», pero ahora siempre le marca. Cinco goles en los cinco últimos clásicos. Y, además, bien repartidos: uno en cada uno.

Sea lo que sea lo que le inquiete a Cristiano, no afecta en su rendimiento deportivo. Esa herida está cerrada, como algunas otras de un Real Madrid que ha vivido días de convulsión pese a que la temporada apenas acaba de comenzar. Falta que cicatricen, pero van por el buen camino. «Me ha gustado todo de mi equipo», afirmó «Mou» tras el duelo con el Ajax. Lejos queda también lo de que «el fútbol no es una prioridad para mis jugadores», que ayer reiteró en una entrevista a BeIn Sport: «Mi equipo ha empezado la temporada un poquito viviendo con el prestigio de ser campeón. Si juegas a tope en Supercopa y en "Champions", ¿por qué no juegas a tope en Liga? ¿Porque la ganaste la temporada pasada?», reconoce el técnico.

«Ramos ha hecho tres partidos muy buenos», concedió «Mou». Tira flores al central del que nunca será íntimo, pero tampoco hace falta. Sergio coge el guante: «Soy el primero que vuelvo a estar feliz», dijo. «Tema zanjado», concluyó el defensa. Un problema menos, como la pequeña recuperación que mostró Kaká, que amenaza en el buen sentido a Modric y Özil. Más competencia para que nadie se despiste y un toque de atención a la baja forma del alemán, que es la única preocupación que tiene Mourinho. Özil ha cuajado grandes partidos contra el Barcelona, pero este año lo ha empezado espeso. Sus dos primeras temporadas las concluyó con 17 pases de gol en Liga en cada una de ellas. Está perdiendo tiempo para mejorar esa estadística porque hasta ahora no ha logrado ninguno.

Mourinho puede optar por el alemán, porque la motivación del Camp Nou puede hacerlo «despertar», por Modric o Kaká y, como siempre que se mide al Barcelona, está la tentación del «trivote» (Essien-Khedira-Xabi). Es una táctica que ha utilizado en numerosas ocasiones contra el conjunto azulgrana, pero, curiosamente, nunca de salida en el Camp Nou. Lo intentó en el descanso el día del 5-0, cuando Lass entró por Özil, pero ese encuentro ya estaba perdido. Precisamente esa actuación, de principio a fin, ha sido la única para olvidar del Madrid de «Mou» en territorio azulgrana. Las otras las ha saldado con derrotas, empates o una victoria (decisiva para la pasada Liga), pero siempre ha cuajado buenos partidos.

Casillas y el chivatazo
A Casillas le hacen gracia las informaciones en las que se le señala como el «chivato» de todo lo que sucede en el vestuario del Madrid. Él dejó ayer en su perfil de Facebook una muestra de cómo asume las acusaciones. Se califica de «chivato» en dos célebres casos, el «Faisán» y el «Watergate». «Me consideran un chivato. Pues sí, lo soy! Me confieso, soy un chivato! Por cierto, también di el chivatazo en el caso FAISÁN! Y además uno de los chivatazos más grandes de la historia: el del WATERGATE! Jajajajajajaja!!! Lo que hay que leer...»