Puerto Rico

Luis Fortuño consigue la reelección como gobernador de Puerto Rico

El gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, ha conseguido la reelección en los comicios que se han celebrado este martes en el territorio estadounidense, según ha informado la Comisión Estatal de Elecciones (CEE).

Los primeros resultados oficiales apuntan a que Fortuño, del Partido Nuevo Progresista (PNP) ha conseguido el 48,35 por ciento de los votos, seguido de cerca por el aspirante del Partido Popular Democrático (PPD), Alejandro García Padilla, con el 47,4 por ciento.

A gran distancia de ambos se sitúan el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), con el 2,21 por ciento de las papeletas; el Partido del Pueblo Trabajador (PPT), con el 0,65; el Movimiento Unión Soberanista (MUS), con el 0,1; y Puertorriqueños por Puerto Rico (PPR), con el 0,28.

Coincidiendo con las elecciones presidenciales de Estados Unidos, los 2,4 millones de puertorriqueños con derecho a voto elegirán este martes a su gobernador--que les representa en el país norteamericano, aunque sin voz ni voto--, a 78 alcaldes y a los representantes legislativos, regionales y municipales.

Los puertorriqueños votarán también en referéndum no vinculante si se convierten en el estado número 51 de Estados Unidos, si continúan como Estado Libre Asociado (ELA) o si prefieren la independencia total como país.

El referéndum no vinculante incluirá dos preguntas. En la primera se consultará a los 'boricuas' si desean cambiar su actual estatus político territorial como ELA y, en caso afirmativo, la segunda pregunta les planteará la opción de elegir entre la anexión a Estados Unidos o la independencia. Cualquier cambio de estatus deberá ser aprobado posteriormente por el Congreso de Estados Unidos.

Puerto Rico pertenece a Estados Unidos desde 1898, cuando fue arrebatado militarmente (y posteriormente adquirido) a España. Los puertorriqueños son ciudadanos norteamericanos desde 1917, pese a lo cual no tienen derecho a voto en Estados Unidos, a menos que residan en este país.

No obstante, los puertorroqueños sí se encuentran bajo la jurisdicción de los jueces federales norteamericanos e incluso, cuando todavía había servicio militar obligatorio, fueron reclutados
a la fuerza por el Ejército estadounidense para participar en guerras aprobadas por un Congreso a cuyos miembros no habían podido votar.

La isla recibió el estatus de Estado Libre Asociado de Estados Unidos en 1952. En las tres votaciones celebradas desde entonces sobre el estatus (1967, 1993 y 1998), los habitantes de Puerto Rico han rechazado tanto la pertenencia total a Estados Unidos como la independencia.