El BCE sopesa retrasar la subida de tipos ante la catástrofe nuclear de Japón

El Banco Central Europeo (BCE) analizará el impacto de la catástrofe de Japón a la hora tomar decisiones sobre su política monetaria, según reconoció ayer el gobernador del Banco de Francia y miembro del consejo de gobierno de la entidad emisora europea, Christian Noyer.

En una entrevista que el diario "Handelsblatt"publicará en su edición del jueves, el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, dijo que "como siempre, analizaremos toda la nueva información disponible, que formará parte de una valoración global".

Noyer, que es miembro del Consejo de Gobierno de la entidad monetaria, justificó el anuncio del BCE por la preocupación por las presiones inflacionistas debido al fuerte encarecimiento del petróleo y de las materias primas.

"Queremos mostrar que lo tomamos en serio", añadió Noyer en relación al interés del BCE en mantener la estabilidad de precios y evitar que suban las expectativas de inflación a medio y largo plazo.

Noyer dejó abierta la posibilidad de que el BCE suba su tasa rectora, actualmente en el 1 % en abril, y defendió la independencia de la entidad monetaria europea.

En la situación actual de elevada incertidumbre, una subida de los tipos de interés podría incrementar más el pánico en los mercados, consideran algunos expertos.

El terremoto de Japón, de 9 grados en la escala de Richter y el peor en la historia de este país, y la alerta atómica originada ha sacudido a los mercados financieros globales desde el pasado viernes y ha obligado al Banco de Japón (BoJ) a inyectar 55,6 billones de yenes (491.717 millones de euros) durante esta semana.

El aumento de la incertidumbre en los mercados financieros puede modificar el entorno económico internacional y llevar al BCE a tomar otra decisión y no subir los tipos de interés.

Actualmente, junto al terremoto y la alerta nuclear de Japón, otros factores contribuyen a la inestabilidad de los mercados financieros como las recientes protestas en Bahrein y la crisis de la deuda soberana de la zona del euro.

Todavía quedan tres semanas hasta la próxima reunión del Consejo de Gobierno del BCE para tratar la política monetaria de la zona del euro.

Si hasta entonces la incertidumbre en los mercados no disminuye, el BCE no subirá los tipos de interés, dijo a EFE el analista del Commerzbank, Michael Schubert.

En julio de 2008, en plena crisis financiera, el BCE optó por subir el precio del dinero de forma moderada. Tan sólo tres meses más tarde, tras la quiebra de Lehman Brothers, el BCE se vio obligado a bajar los tipos en medio punto porcentual en una acción sin precedentes coordinada con los principales bancos centrales del mundo.

A diferencia con la situación de ahora, en julio de 2008 las expectativas de inflación habían subido con fuerza hasta niveles máximos, según Schubert.