La afición catalana se aferra a la Fiesta de la mano de su torero

La Monumental (Barcelona), se lidiaron toros de Juan Manuel Criado, bien presentados y de juego desigual. Finito de Córdoba, de catafalco y azabache, estocada baja (pitos); pinchazo, media caída (pitos). Rivera Ordóñez, de berenjena y oro, dos pinchazos, estocada (saludos); estocada (saludos tras petición). Serafín Marín, de azul purísima y oro, pinchazo, más de media (oreja); estocada casi entera, descabello (oreja). Un tercio.

Serafín Marín sale a hombros de La Monumental de Barcelona
Serafín Marín sale a hombros de La Monumental de Barcelona

Antes de comenzar la primera corrida de toros de la temporada barcelonesa, tuvo lugar a las puertas de la plaza una manifestación en la que los aficionados catalanes reivindicaron su derecho a continuar disfrutando de este espectáculo.

Dentro del coso, otro catalán, Serafín Marín, también se reivindicaba y en este caso como toreroconsiguiendo repetir su salida a hombros como ya ocurriera en la última de las corridas de la pasada temporada. Marín construyó una faena muy inteligente al primero de su lote, citó siempre de largo y anduvo por encima de un toro que poco a poco fue quedándose y al final, incluso, con peligro. El que cerró plaza tuvo un buen pitón izquierdo, y por ese lado consiguió el torero de Moncada cuajar muy buenos naturales.

Encabezaba la terna Finito de Córdoba, que no tuvo una tarde muy lucida. Su primero era noble pero sin demasiada fuerza, y el cuarto, muy parado, tampoco le dio opciones al torero. En ambos, a la hora de matar, se le fue la mano abajo. Mejor sabor de boca dejaron las actuaciones de Rivera Ordóñez, que con ganas de agradar al respetable, tomó las banderillas ante sus dos oponentes. Ante el primero de ellos aprovechó el muy buen pitón derecho, y llevó siempre muy templado al animal, alargando cada uno de los muletazos. De no haber fallado con la espada, habría tocado pelo. Con el quinto, apenas pudo sacarle una serie, ya que el toro se apagó por completo.