Ventura consolida su reinado venteño

Tras una semana anclados en el hastío, la última de rejones devolvió el interés a Madrid. Mustia anduvo la plaza toda la semana. Ni siquiera la «Ordinaria» Corrida de Beneficencia nos sacó de las sombras. No obraron el milagro las figuras, a cuyo canto de sirena tornaron los famosetes a pulular por el tendido.

Diego Ventura, ayer, en Las Ventas
Diego Ventura, ayer, en Las Ventas

Tan sólo un rayo de esperanza el jueves con forma de «atanasios» de otro tiempo. Aroma añejo desaprovechado y con orejas en el desolladero entre el rechinar de dientes. Una apatía que se veía venir. A fosfatina olía de antemano la cartelería de este añadido. Más aún tras un notable San Isidro. Incluso a punto de quebrarse el dichoso Aniversario en tragedia el viernes con Abellán herido. La cara partida. El labio colgando de un cornadón. Y en medio de tal maremágnum, el aficionado por fin pudo salir con la conciencia del que afloja el bolsillo tranquila. Pagar para ver. Ver para creer. Creer para disfrutar. Disfrutar para volver. El público degustó la segunda puerta grande en menos de un mes de Diego Ventura, que regresaba tras vencer en el duelo de colosos a Hermoso. Novena en total para el hispano-luso. Imparable.

Paró al tercero con «Maletilla», pero necesitó de «Nazarí»y «Distinto» para reventar la tarde. El castaño templó de costado a milímetros de la cara del animal para dar una vuelta al anillo, mientras el tordo enceló andando hacia atrás al burel para clavar al encuentro en su arrancada. Ceñidos los quiebros, que valieron una oreja. En el sexto, apostó por «Sueste» para citar despacio muy en corto. No prendían los palos y la gente se impacientó. De cuatro bocados, «Morante» lo arregló. Qué elasticidad para morder en la cara dal toro. Las cortas en un palmo sobre «Califa» animaron al público, que le premió con el segundo apéndice.

Sin embargo, la gran vuelta tenía ayer nombre y apellido: Álvaro Montes. El jiennense asomó de nuevo en Las Ventas tras ausentarse en 2010 por un percance en Zaragoza. Fiel a su concepto, recibió campero con la garrocha al noble segundo sobre «Jamo». Muy templado. Ajustado en los rehiletes con «Cuchara», clavó al violín por los adentros con «Zipi». Mató de buen rejón entero, pero el animal resistió y el público se enfrió con el descabello. La misma actitud derrochó en el quinto. Tras la garrocha con «Jamo», «Cuchara» y «Zipi» volvieron a ser protagonistas con los garapuyos. Desigual clavando, sobrado en la doma, esta vez acertó con el acero y sí paseó un trofeo.

Previamente, abrió plaza Andy Cartagena con un toro inválido y rajadísimo. Siempre tuvo que tirar de los auxiliadores ante un marmolillo imposible. Un abismo con el cuarto, bravo burel con el que gustó a lomos del artista «Pericalvo» y el bayo «Bisbal». Se esfumó toda opción con el rejón, trasero y caído. Nada que ver con el Rey Ventura, amo y señor de la puerta grande de Las Ventas. Otras dos más en 2011. Y ya van nueve...

Las Ventas (Madrid). Última de la Feria del Aniversario. Se lidiaron toros de Fermín Bohórquez, desiguales de hechuras, el 1º, sin fuerza; con bondad 2º, 3º y 5º. Los mejores, el 4º, bravo; y el 6º, noble. Más de tres cuartos de entrada. Andy Cartagena, tres pinchazos, rejón desprendido (silencio); rejón trasero y caído, pie a tierra, descabello (silencio). Álvaro Montes, rejón entero, pie a tierra, dos descabellos (ovación); rejón entero (oreja). Diego Ventura, pinchazo, rejón entero (oreja); rejón entero barrenando (oreja).