Un embajador hasta en la plaza por Carmen Enríquez

Don Juan Carlos recibió a los toreros al concluir el festejo ayer en El Puerto de Santa María
Don Juan Carlos recibió a los toreros al concluir el festejo ayer en El Puerto de Santa María

Un gesto más de apoyo del Rey Juan Carlos a la fiesta nacional con su asistencia a la corrida de toros de carácter goyesco que se celebró ayer en la plaza de toros de El Puerto de Santa María. Un festejo que formaba parte de la agenda de las conmemoraciones del bicentenario de la Pepa, en el que toreaban el rejoneador Hermoso de Mendoza y los matadores Sebastián Castella, francés, y el español Miguel Ángel Perera. Catorce años después de venir al coso taurino portuense para inaugurar el Palco Real, el Monarca presenció la corrida en la que los toreros y sus cuadrillas vistieron los trajes que se usaban hace dos siglos, justo en los tiempos en los que los españoles luchaban contra los franceses y elaboraban los textos de la Constitución de 1812.
Don Juan Carlos voló desde Palma de Mallorca a El Puerto de Santa María a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Española que aterrizó en la base militar de Rota, donde le recibió el Almirante Jefe de la Base, Juan Ruiz Casas quien hace años fue ayudante de campo del Príncipe de Asturias. Desde las instalaciones militares, el Rey, acompañado por el ministro de Agricultura Miguel Arias Cañete y del Jefe de la Casa se trasladaron al restaurante Ca Antoñín, un establecimiento recién abierto en pleno centro de El Puerto en el que el conocido periodista almeriense Carlos Herrera ha colaborado en la elaboración de la carta con varias recetas personales.
El director y presentador de Herrera en la Onda acompañó a
Don Juan Carlos durante el almuerzo en este local, regentado por Antonio Sánchez Fariñas y en los fogones, el cocinero gaditano, Agustín Campos que se ha especializado en platos típicos de la cocina gaditana. En el Palco Real, junto al Rey, estuvieron Miguel Arias Cañete, como ministro de Jornada, la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, y varios embajadores de países iberoamericanos que estarán presentes en la Cumbre Iberoamericana de este año que se celebrará en Cádiz. Después de la corrida, Don Juan Carlos se trasladó de nuevo a la base de Rota para regresar a Palma de Mallorca, donde el martes próximo celebrará un despacho de trabajo con el Presidente Mariano Rajoy.
Mientras tanto, la Reina y los Príncipes de Asturias siguieron en Londres de cerca las competiciones de los atletas olímpico españoles para animarles y darles todo su apoyo. Los testimonios gráficos han mostrado estos días a un Príncipe Felipe vivir con pasión las finales de waterpolo y balonmano, exteriorizando con sus gestos los momentos de preocupación y alegría en los que los equipos españoles sufrieron lo indecible hasta alcanzar la victoria. Hoy domingo, seguro que la Reina y Don Felipe y Doña Letizia vibrarán de nuevo en el la final de baloncesto en la que España se enfrenta a Estados Unidos para intentar conseguir el oro.