Casillas nunca está de vacaciones

Evitó la goleada del Bayern en el primer tiempo y dio el triunfo al Madrid en la tanda de penaltis. Los alemanes, más rodados, fueron superiores 

Casillas nunca está de vacaciones
Casillas nunca está de vacaciones

El partido homenaje a Franz Beckenbauer dejó muchas dudas en la pizarra de Mourinho a cambio de ofrecerle una verdad absoluta: que tiene a su disposición a uno de los mejores porteros del mundo. El partido debió ganarlo el Bayern ya en la primera mitad, pero Casillas se empeñó en que el nuevo proyecto del Real Madrid siguiese invicto tras pasar por el Allianz Arena, un lugar no demasiado agradable para los blancos ni en los amistosos. Los alemanes llevan más adelantada su preparación de pretemporada, porque la Bundesliga comienza antes y tenían que afrontar además la Supercopa. Tienen más aire y se notó que sus piernas pesaban menos que las de su rival.


«Mou» colocó de inicio el once que mejor le había funcionado en los dos partidos del curso, es decir, el que jugaría si la Liga comenzase hoy. Con Pedro León, Canales y Cristiano por detrás de Higuaín, el Madrid había dejado las mejores sensaciones ante el Galaxy y el América mexicano, pero el Bayern se encargó de poner en duda todo lo que ya se daba por hecho. Canales tiene más calidad que energía y pegado a la banda izquierda no hizo otra cosa que gastarla detrás del balón. Sergio Ramos acusó las horas de avión desde México DF y los pocos entrenamientos con un par de mal despejes y un torpe penalti a Ribéry. El Madrid sufría sin la pelota, con Khedira limitándose a trotar cerca de Xabi Alonso, también algo afectado por el «jet lag» tras el compromiso con la selección.


Con un enemigo tan voluminoso delante y tanta carga física encima, al Real Madrid le resultó imposible en toda la noche llevar la iniciativa. No fue capaz de hacer una combinación potable. No hubo jugadas claras con varios toques, desmarques y finalizadas con un remate claro. Todo eran fogonazos al contragolpe o arranques de calidad, como el de Pedro León en el primer tiempo o el de Benzema en el segundo, que estuvieron cerca de convertirse en gol. Cristiano regaló un par de arrancadas de las suyas y hasta pudo sentenciar con una falta directa cerca del final, pero estuvo tan desconectado como el resto.


El Bayern mostraba más chispa y en la primera mitad hubiera goleado a cualquier equipo que no tuviese a Casillas en la portería. Detuvo tres penaltis, uno a Badstuber durante el partido y dos más en la prórroga para dar el trofeo a su equipo. Además se lució con otras cuatro paradas definitivas. No hace mucho que estaba tirado al sol junto a la piscina, y sólo había disputado noventa minutos, pero es Iker, que no necesita pretemporada para ponerse en forma. Lo suyo es talento y no se olvida por tres semanas de vacaciones. A Mourinho le quedan muchas cosas todavía por probar de aquí al comienzo de la Liga. Quizá todas. Pero una ya la tiene clara: con el uno, Casillas.