Barberá y Rajoy organizan un acto de desagravio con el Cabanyal

La alcaldesa pide al presidente un gesto que demuestre el desbloqueo del plan y que tumbe el decreto de González-Sinde. Los vecinos detectan más «okupas»

VALENCIA- El Ayuntamiento de Valencia quiere desempolvar el plan para la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez que descansa en un cajón desde que el Gobierno de Rodríguez Zapatero aprobara el decreto que limita las intervenciones urbanísticas en el barrio a fin de «evitar el expolio sobre el patrimonio».
La alcaldesa Rita Barberá siempre ha creído que la victoria de Mariano Rajoy acabaría con el bloqueo liderado por la entonces ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. Así que no ha perdido ocasión de recordárselo y entre ambas Administraciones preparan un acto de desagravio para con el distrito marítimo.
El acto, programado para antes de Fallas, no es más que un gesto, ya que la actual crisis económica podría dejar en espera un proyecto de tal envergadura y para el que este año apenas hay consignados 3,8 millones de euros para la adquisición de suelo.
Pero, pese a que el conflicto lleva vivo dos décadas, la toma de medidas se hace ahora más urgente que nunca, según alertan los vecinos que integran la plataforma a favor de la prolongación. Al respecto, la portavoz de «Sí Volem», Amparo Moliner, denuncia la proliferación del movimiento «okupa».

Policía contra «okupas»
«El Ayuntamiento sigue comprando casas, así que, cuando los propietarios las abandonan, y a la espera de que puedan ser derribadas o rehabilitadas, son objetivo fácil de los ‘okupas'. Y cada vez hay más, lo que, a su vez, genera una sensación de inseguridad que ha llevado a muchos a arrepentirse de no haber dejado antes el barrio en el que crecieron».
La presencia de la Policía Local es frecuente, pero, al parecer, los agentes son incapaces de acabar con un problema que, al menos a corto plazo, tiene pocas posibilidades de solucionarse.
Así las cosas, la idea del Gobierno de Barberá es actuar cuanto antes. De hecho, recientemente el Consistorio concedió una nueva licencia de obra en el barrio, lo que, a juicio de los vecinos, evidenciaba la intención del Ayuntamiento de retomar el plan.