Teddy Bautista: morir matando

Si alguien pensó que estar imputado en una trama de corrupción era motivo suficiente para que la sempiterna presencia de Eduardo Bautista en la SGAE terminara, puede haberse equivocado. Por el momento, el presidente del consejo de dirección de la entidad sigue ocupando su despacho todos los días, utiliza sus servicios jurídicos y firma previsiones de gasto.

La Guardia Civil inicia el registro de la entidad el pasado viernes
La Guardia Civil inicia el registro de la entidad el pasado viernes

Es decir, como si nada hubiera ocurrido. «No tiene ningún poder ejecutivo», dijo la semana pasada la junta directiva entrante, elegida justo un día antes del registro judicial en el Palacio Longoria. Parece que sí. Según ha podido saber este diario, el «faraón» se niega a dejar su cetro aunque esto suponga la ruina de la entidad.

El miedo manda
De hecho, su reinado podría continuar. Un firmante del manifiesto que pide la refundación de la SGAE asegura a LA RAZÓN que «dentro de la junta directiva, el colegio de obras audiovisuales y de pequeño derecho van a apoyar su nombramiento como presidente del consejo de dirección, y son mayoría. Creo que lo van a hacer y ésta será la sentencia de muerte de sus adláteres». ¿Cómo es posible? Según esta misma persona, «alguno de sus seguidores más acérrimos, que lo apoyan desde siempre, le han pedido que se marche, pero él se niega. Me confiesan, incluso, que ha enloquecido. Así que, como le temen y no pueden convencerle de que se vaya, lo van a apoyar. En el fondo, lo hacen por miedo. Ellos sabrán por qué se lo tienen que tener. Lo que está claro es que hay mucha gente que está dispuesta a morir como en Numancia». Este nombramiento significaría el fin de la junta directiva entrante, formada por 38 miembros, que se enfrenta a la peor crisis de la historia de una SGAE completamente dividida. Por una parte, los miembros de pequeño derecho le apoyarían por las razones mencionadas. Pero en esta junta también existen miembros del colegio de editores y de gran derecho que exigen lo contrario: echar a Bautista. «Si Teddy sigue, los editores y los miembros de gran derecho de la junta se van a marchar, por lo que tendrían que volver a convocar elecciones. No quieren que todo el escándalo les salpique y manchar su nombre al formar parte de la junta que ha vuelto a poner al frente de la entidad a Teddy», añade alguien desde la SGAE.
Hoy por la tarde la junta directiva se reúne en la sede de la institución para, en principio, constituirse como tal y anunciar la composición de una Comisión Rectora («encargada de hacer una investigación interna para depurar responsabilidades», dijo Caco Senante) que estaría formada por cuatro autores y un editor y presidida por un director externo. Pero las presiones crecientes de los socios descontentos con esta situación y de algunos miembros de la junta directiva podrían hacer variar el guión. Dicho desencuentro ya se escenificó de una forma clara durante la rueda de prensa posterior al registro judicial: mientras que Víctor Manuel y Caco Senante no se atrevían a hablar sobre apartar a Teddy Bautista del mando, fueron Ernesto Caballero y Sabino Méndez quienes aclararon ante la Prensa la pérdida del poder ejecutivo del presidente del consejo de dirección.

Más frentes abiertos
Todos son ya conscientes de que la continuidad de Bautista no les deja otra alternativa que convocar elecciones, pero la mayoría tampoco se atreve a echarle. A esta profunda escisión hay que unir otros dos frentes abiertos para la actual junta. Por una parte, la candidatura denominada De Otra Manera (DOM), encabezada por José Miguel Fernández-Sastrón, que ya está personada en la causa contra los directivos de la SGAE en la Audiencia Nacional. Además de para reclamar perjuicios, DOM se ha personado para pedir la nulidad de las elecciones celebradas la semana pasada, amparándose en que el auto judicial incluye las supuestas trampas de la candidatura «oficialista» para boicotear sus opciones en los comicios.
Por otra parte, la junta directiva se ha encontrado con que, mientras discuten cómo solucionar la delicada situación con Bautista, se ha constituido una plataforma, liderada por Fermín Cabal e integrada por personalidades del mundo de la cultura como Almódovar y Francisco Nieva, que piden, precisamente, repetir las elecciones, mayor número de socios con derecho a voto, listas abiertas y que la Comisión Gestora esté formada por un representante de cada una de las candidaturas más otros cinco independientes.
«Están de acuerdo con la mayoría de los puntos, pero insisten en que la Comisión Gestora la nombran ellos. Es más de lo mismo, es decir, todo menos unitario, y nosotros no vamos a apoyar eso», explica Fermín Cabal. «Se sienten completamente legitimados, consideran que han ganado y no están dispuestos a repetir las elecciones», añade. La plataforma está formada ya por más de 200 personalidades del mundo de la cultura.

Cortina de humo
Si la junta directiva aguanta el ambiente en la entidad, cada día más tenso, y todas las miradas que estos días se posan sobre ellos, podrían utilizar dicha Comisión Gestora como cortina de humo: hoy anuncian su constitución y, como anunciaron la semana pasada, «queda en suspenso cualquier nombramiento hasta la emisión del referido informe, asumiendo la junta directiva todas las funciones del Consejo de Dirección, cuya designación queda aplazada». De la misma forma que la de su presidente, si cabe todavía más polémico, Eduardo Bautista. 

La SGAE alternativa
Los autores están preocupados por las consecuencias que este proceso judicial puede tener para su imagen. Por ello, se han constituido en una plataforma que exige grandes cambios en la SGAE. Pero, ante la negativa de la junta directiva entrante de convocar una Asamblea General Extraordinaria para tratar estos acontecimientos, dicha plataforma ha decidido convocar una asamblea alternativa el próximo 20 de julio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para la que están convocados todos los socios de la entidad. Incluso tienen ya un eslogan: «Vente el veinte».

«¡Cobardes! ¡Traidores! ¡Ratas!»
No son buenos tiempos para Teddy Bautista. Cuando el ex cantante ya soñaba con un retiro dorado, la investigación de la Fiscalía Anticorrupción le ha complicado sus últimos años al frente de la SGAE, que además podrían verse reducidos a días. Según personas cercanas al presidente del consejo de dirección, podría haber perdido incluso la serenidad que ha caracterizado su carácter año tras año y polémica tras polémica. «Intentamos hacerle entrar en razón. Fuimos a su despacho para pedirle que dimitiera por el bien de la entidad. Nos echó a gritos: ¡Cobardes! ¡Traidores! ¡Ratas! Ha enloquecido», se cuenta en la SGAE, a donde Bautista acude todos los días como si nada hubiera sucedido. Pero su actitud podría mantenerlo todavía unos días más al menos en el poder: sus acólitos no se atreven a rechazar públicamente su nombramiento. Sólo en privado.