José María García-Luján: «La ley antidopaje es inquisitorial»

Con firma propiaProfesión: abogado y escritor. Director de la firma jurídica García-Luján.Nació: en 1966, en Cádiz.Por qué está aquí: por su novela «La llama del triunfo»(La Esfera de los Libros) 

José María García-Luján: «La ley antidopaje es inquisitorial»
José María García-Luján: «La ley antidopaje es inquisitorial»

–«La llama del triunfo». Una novela sobre el mundo del dopaje...
–La gente se quema por la necesidad de ganar. La medida de nuestra sociedad es el triunfo. Y en el deporte lo que cuenta es vencer, no competir.

–Ya. Eso de quedar segundo está muy feo...
–El segundo es el primero de los que han perdido.

–¿Le han inspirado los casos de Marta Domínguez y Alberto Contador?
–El caso de mi protagonista, un atleta que da positivo, es muy similar al de Alberto, pero ambos sucesos ocurrieron cuando yo había terminado mi novela. Ha habido más premonición que inspiración.

–Es abogado. ¿Le hubiera gustado defender a Marta?
–Sí. Siempre pensé que era inocente, nunca tuve dudas.

–Dicen que han querido desprestigiarla por ser del PP...
–Que han querido desprestigiarla es un hecho. En ese momento necesitaban un escándalo para distraer de otras cosas.

–O sea, que la política utiliza a veces acusaciones de dopaje...
–Es evidente. A nadie le importa que los opositores a magistrados, abogados del Estado, etc., estudien dopados. No hay nada contra eso. Pero ay de ti si ganas una carrera.

–En su novela, el atleta trata de demostrar su inocencia. Difícil, ¿no?
–Sí. Lo terrible es que haya que probar la inocencia cuando lo que se debe probar es la culpabilidad. La ley antidopaje es inquisitorial y podría ser anticonstitucional.

–Pues todos parecen muy felices con esa ley...
–Se nos llena la boca con la frase «tolerancia cero contra el dopaje». De acuerdo. Pero de ahí a que todo atleta sea un presunto culpable...

–Y que deba someterse a controles en cualquier momento de su vida.
–Fíjese si empleáramos ese mismo rigor con los políticos, por ejemplo. Cuántos caerían.

El bombardeo informativo hace difícil la presunción de inocencia, ¿eh?
–La imagen de un hombre esposado, detenido, es definitiva. No tiene cura.

–¿Es posible que Marta y Alberto recuperen el honor perdido?
–En algunos ámbitos, sí, pero no en la totalidad de la sociedad.

–Contador irá al Tour, pero no a todos satisface su presencia...
–Lo de Contador es terrible, injusto e ilógico. Si los picogramos de clembuterol no eran suficientes para doparse, ¿de qué estamos hablando? Nos ha abandonado el sentido común.

–Sí, como un desodorante cualquiera...