Mala suerte o barreras inseguras

La cogida mortal ha abierto un debate sobre qué tipo de barreras son más seguras.

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Madrid- El fallecimiento de Mari Carmen López del Burgo por herida de asta de toro reabrió ayer un debate en torno a las medidas de seguridad que rodean a los eventos taurinos. El Ayuntamiento de Arganda cumplía con todos los requisitos legales necesarios para la oportuna licencia de espectáculos taurinos. Los servicios de emergencias y Protección Civil actuaron con rapidez, sin embargo «nada pudo hacerse por salvar su vida», explicaron.
Sin embargo, si se va al origen del suceso, quizás podría pensarse que sí se pudo hacer algo. La cogida de María del Carmen se debió a que la víctima sacó la cabeza de las talanqueras en el transcurso de un encierro, dando la espalda al inicio del recorrido y sin saber que un toro se había quedado rezagado. Fue embestida por la espalda. ¿Pudo haberse evitado? Sí, si las talanqueras fueran dobles, semejantes a las de los sanfermines de Navarra. En la ciudad «madre de todos los encierros», el público está obligado a quedarse tras la segunda barrera de seguridad, una medida con la que se evitan cornadas inesperadas como la de María del Carmen y se deja espacio a los servicios de emergencias para atender «in situ» a los heridos.
En la actualidad únicamente se controla a los corredores. Ni los menores, ni los muy mayores, ni las personas con las capacidades «mermadas» pueden correr delante de los astados. Sin embargo, controlar la actitud del público es más difícil. Pamplona solucionó este extremo instalando la doble talanquera, pero esta medida no es común en el resto de ciudades y municipios taurinos. En éstos, el debate se centra en qué tipo de barrera es mejor: la vertical o «valenciana» o la horizontal.

Sin legislación
Los defensores de las primeras aseguran que benefician al corredor, puesto que al tener los barrotes en vertical, permiten una entrada más fácil, por inercia, al que llega corriendo. La forma de los barrotes es además redondeada, con lo que se evitan «enganchones». Los detractores de las «valencianas» y, por tanto defensores de las horizontales, critican que la posición vertical de las barras impide a los servicios de emergencias rescatar «arrastrando» a los posibles heridos dentro del recorrido.
En la Comunidad no hay normativa a este respecto. Los municipios pueden elegir libremente entre unas u otras. De hecho, en localidades como la de San Sebastián de los Reyes, conocida como la «Pamplona chica», se combinan los dos tipos . En Navarra, sin embargo, la Policía foral puede llegar a multar a los municipios que tengan talanqueras verticales si éstas ya hubieran provocado situaciones de peligro. Y es que desde hace tiempo el Gobierno navarro viene solicitando la sustitución de las verticales.


Dos mujeres en diez años
- La muerte de una mujer de 48 años, ocurrida ayer en el tercer encierro de las fiestas de Arganda del Rey, es la segunda de una mujer en encierros o festejos taurinos en España, en los últimos diez años. La primera mujer que murió en ese periodo fue Baldomera Andrés de Baquero de 68 años, fallecida el 30 de agosto de 2000, en un encierro celebrado en Fuentelencina (Guadalajara). En lo que va de 2010 han muerto cinco personas en festejos taurinos, tres de ellas esta misma semana. Desde el año 2000, ascienden a 39 las personas fallecidas tras ser corneados en encierros y festejos taurinos en España.