Unos 4000 voluntarios de Cáritas se reúnen para compartir valores

El acto subraya el compromiso y la humanidad de la entidad católica

Voluntarios de Cáritas en la misa que tuvo lugar en la Sagrada Familia

BARCELONA- Algo más de 4.000 voluntarios, de los 9.400 que tiene en la actualidad Cáritas de Cataluña, se reunieron ayer en un multitudinario acto celebrado en el Fórum de Barcelona para poder compartir experiencias y valores de solidaridad en un encuentro que se realizó por espacio de ocho horas.

El acto fue presidido por quien hoy es el máximo responsable de Cáritas Internacional, el cardenal arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), Óscar Andrés Rodríguez Madariaga. En su discurso ante los asistentes, Rodríguez Madariaga hizo suyas las palabras del conocido sociólogo Zygmun Baumann sobre la sociedad actual, desprovista de valores y donde la corrupción se aprecia con indiferencia.

Esfuerzo y solidaridad
En su intervención, también quiso agradecer el trabajo, esfuerzo y solidaridad de los voluntarios de Cáritas de Cataluña, además de ensalzar el valor «de compartir» con los demás.
El encuentro de los voluntarios, que por la tarde también incluyó una visita a la basílica de la Sagrada Familia, se celebró bajo el lema de «los voluntarios de Cáritas, portadores de esperanza» en homenaje a ellos.

En el acto también participaron el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, así como la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega.

Las diez Cáritas de Cataluña, una en cada diócesis, cuentan actualmente con un total de 9.400 voluntarios que «gracias a su compromiso y dedicación» permiten a la institución humanitaria católica «llegar a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad, ayudándoles desde el acompañamiento, la compañía y la escucha», según destacó en su intervención la presidenta de Cáritas de Cataluña, Carme Borbonés.

«Por todo eso y porque por la situación actual necesitamos, más que nunca, la solidaridad de la sociedad, Cáritas ha querido homenajear a sus voluntarios reuniéndolos en este encuentro», quiso subrayar el arzobispado de Barcelona.