Un vigilante cósmico por Juan Vera

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

l ¿Cómo funciona el detector de «basura» espacial que se ha instalado en Madrid?
–El funcionamiento del sistema se basa en una exploración de una región del espacio determinada por el «Field of View» (FoV) del sensor, o campo de visión. Si un objeto de unas determinadas características atraviesa ese FoV, puede ser detectado al devolver dicho objeto parte de la energía previamente transmitida por el sensor. Un proceso posterior a la detección permite estimar la posición angular y rango (distancia), así como la velocidad del objeto detectado. Otros procesos, no incluidos en este sistema demostrador, se encargarían de construir y mantener el catálogo de objetos así como otros servicios como la ayuda a la reentrada o alerta de colisión.

l ¿Por qué se ha escogido la localidad madrileña de Santorcaz?
–El emplazamiento fue escogido para la Agencia Espacial Europea después de valorar un extenso catálogo de parámetros, donde podemos destacar aspectos relativos a la seguridad, el perfil de visibilidad o la infraestructura existente.

l Tras detectar objetos con riesgo de colisión, ¿qué se hará con esos datos?
–En el sistema final, el objetivo último es construir y mantener un catálogo de objetos que orbitan la Tierra y que sirve de soporte para establecer una serie de servicios como la ayuda a la reentrada o alerta de colisión con satélites operacionales u otros elementos (como la Estación Espacial Internacional). Sin embargo, este demostrador tiene unas prestaciones limitadas. Su objetivo principal es establecer la viabilidad tecnológica del sistema, asegurar que la arquitectura es escalable y establecer la valoración del coste del sensor final.

l ¿Cuándo se obtendrán los primeros resultados?
–Está previsto que los primeros datos se vayan obteniendo en los próximos meses.

 

Juan Vera
Responsable en Indra del proyecto para el Conocimiento del Medio Espacial (SSA)