La Duquesa en capilla

Ya ha comenzado la cuenta atrás para la gran boda: tres sacerdotes oficiarán la ceremonia, habrá 35 invitados, tres vestidos para la novia y no comerán perdices, sino ajoblanco

Doña Cayetana ha pasado en cuatro días por Sevilla, Madrid, Alicante y Barcelona
Doña Cayetana ha pasado en cuatro días por Sevilla, Madrid, Alicante y Barcelona

Rizos sueltos, tocados probablemente con un lazo semioculto en su pelo frisé. Un vestido estampado en color azul, lavanda o rosa y sin manga larga, aunque se habla de que lucirá hasta tres, cada uno para un momento del día. Unos zapatos a juego, con medio tacón. Estilo con sabor a Sevilla, con aire andaluz. Unos pendientes propios... y el anillo. Sin tiara, velo o mantilla (que sí llevará, en color blanco contrastando con su vestido rojo, la madrina Carmen Tello). Así será como la Duquesa de Alba, Grande de España, jurará amor eterno a aquel que lleva pensando en ella «más de 30 años» y con quien comparte su vida desde hace tres.

Los gritos de «¡Cásese, Duquesa, cásese!» que una cariñosa multitud lanzaba a la siempre feliz pareja se harán realidad, Dios mediante, dentro de cuatro días. El próximo miércoles, a las 13 horas, Cayetana Fitz-James Stuart pasará por la vicaría en la que será su tercera boda. Con todo atado y bien atado, la noble podrá darle por fin el «sí, quiero» al que hasta hace poco era su «entrañable amigo Alfonso». En la capilla de Dueñas, presidida por las figuras de Santa Justa y Santa Rufina y con la Virgen de Neri di Bici de fondo, los 35 invitados se acomodarán en los bancos forrados de terciopelo escarlata. Entre ellos figuran tres tesoreros, tres sacerdotes, dos secretarias e incluso el Hermano Mayor del Cristo de los Gitanos. Irán los ex de sus hijos, pero presumiblemente no la actual mujer de uno de ellos; veremos a la novia del hermano de su ex yerno, pero no a sus nietos. Así es Cayetana: ella manda y decide en lo que a su vida se refiere. Su espíritu libre le permite vivir plenamente, pero sin olvidar sus obligaciones de noble. Y aunque algunos creen que la Grande de España está cegada de amor –alguno de sus hijos entre ellos–, lo cierto es que ella siempre sabe acallar rumores con elegancia.

Frenéticos días pre boda
Con todo listo para el enlace, el funcionario y su prometida se reparten el tiempo para asistir a los eventos de su apretada agenda. En cuatro días, la aristócrata ha pasado por Sevilla, Madrid, Alicante y Barcelona, donde no paró de hacer compras. Como dijo de ella Alfonso Díez, «cuesta seguirle el ritmo». Y es que el pasado jueves, Nati Abascal y la Duquesa comían juntos en Sevilla; muchos dicen que el «¡Hola!» –que tiene el privilegio de entrar dentro del palacio junto a Efe y Europa Press– está preparando el reportaje del siglo, un número temático sobre esta boda que tanto ha dado y dará que hablar. El resto de los mortales esperará el posado a las puertas del palacio y las fotos que un fotógrafo repartirá a los medios. Ese mismo día, Cayetana se trasladaba a la capital: fiel a la Corona, cree que es su obligación como Grande de España contar con el beneplácito del Rey para casarse (así lo hizo en sus anteriores matrimonios), y por ello Don Juan Carlos recibió a los novios en audiencia privada en la Zarzuela, de la que Alfonso salió muy contento. Otro cabo atado después de que el pasado 4 de julio sus hijos acudieran, sonrisa avergonzada en los labios, a firmar la millonaria herencia que su madre les deja (110 millones de euros por cabeza) y cuyo anticipado reparto contribuyó a enterrar venenosos rumores.

Problemas
Con los hijos medianamente conformes –quizá resignados– a que el matrimonio se efectúe, y Cayetano desmintiendo las acusaciones del Sindicato Andaluz del Trabajo de que la Casa de Alba «realiza contratos irregulares», ya sólo queda ultimar los preparativos del gran día.
Contratado el menú típicamente español –incluye platos como gazpacho, ajoblanco, ensalada de marisco y arroz con langostinos–, Alfonso y Cayetana ya se encuentran en Dueñas, en cuya capilla se llevará a cabo la boda. Este palacio sevillano, de 9.452 metros, ha sido el escenario de momentos clave en la vida de Cayetana: allí aprendió a ponerse la mantilla y a llevar el mantón, allí celebró su puesta de largo y también su boda con su primer marido, Luis Martínez de Irujo, con quien tendría sus seis hijos. Aunque la Duquesa ha donado en vida una finca a cada uno de sus ocho nietos, ha querido distinguir a Fernando, el hijo mayor del futuro Duque de Alba, entregándole este insigne palacio que el miércoles será, una vez más, testigo de su alegría y donde la pareja residirá tras la boda. El funcionario cree que podrá encontrar trabajo en Sevilla, «gracias a los múltiples amigos que tenemos allí». Aunque hasta ahora tenía habitación propia en la construcción anexa, «La Casita», vivirá junto a su esposa en el edificio principal como Duque consorte. Allí continuarán un amor con el que no ha podido nadie.


Por parte de la novia...
Carlos Martínez de Irujo
El hijo mayor de la Duquesa será el padrino, al igual que lo fue en la boda de su madre con Jesús Aguirre
Carmen Tello
Amiga íntima de Cayetana y que ejercerá como madrina del enlace a petición de Alfonso Díez
Alfonso Martínez de Irujo
Duque de Aliaga y segundo hijo de Cayetana. Nació en 1951 y es licenciado en Económicas
Fernando Martínez de Irujo
Es el más introvertido de la familia. Nació en 1960 y también se dedica al mundo de las finanzas
Cayetano Martínez de Irujo
El jinete era uno de los principales detractores de este enlace, pero, al final, acudirá a la boda de su madre
Eugenia Martínez de Irujo
La pequeña de la familia ha heredado de su madre el carácter y sus modos bohemios
Matilde Solís
Estuvo casada con el primogénito de la familia y fruto de esta relación nacieron sus dos hijos
María Hohenlohe
Es la ex de Alfonso Martínez de Irujo, con quien tuvo dos hijos, y un gran apoyo para la Duquesa
Mª Eugenia Fdez. de Castro
La ex de Jacobo Siruela irá al enlace a pesar de que el editor y su actual esposa quizá no acudan
Genoveva Casanova
Es la ex mujer de Cayetano y acudirá al enlace por ser la madre de los dos nietos pequeños de la Duquesa
Francisco Rivera
El ex de Eugenia es y será siempre el «yerno» de la Duquesa, además de un gran amigo
Curro Romero
Es el marido de Carmen Tello y uno de los toreros por los que la Duquesa siente mayor admiración
Cayetano Rivera
Está muy vinculado a la familia Alba y lució en La Goyesca un traje diseñado por Cayetana
Eva González
La modelo irá al enlace este viernes como pareja del diestro Cayetano Rivera Ordóñez
Teresa Álvarez Pickman
Hermana del duque de Primo de Rivera, es una de las amigas que más apoyó a Cayetana en su relación
Diego Miranda
Es el marido de Teresa Pickman y, al igual que su esposa, uno de los principales apoyos para la pareja
Doctor Trujillo
El artífice de la compleja operación de Cayetana y uno de sus hombres de confianza
Secretarias de la Duquesa
Lola y Ana María son las mujeres que se encargan de organizar la agenda de la Duquesa
José Moreno
Es el actual Hermano Mayor del Cristo de los Gitanos, capilla que la Duquesa contribuyó a reformar
Juan Miguel Ortega
Precedió a José Moreno como Hermano Mayor del Cristo de los Gitanos y es amigo de la pareja
Isabel León
La presidenta de la Academia de Bellas Artes acompañó a Cayetana en la inaguración de su estatua

...y del novio
Los tres hermanos de Alfonso y parejas
A pesar de que su hermano Pedro «el Chamarilero» no acudirá al enlace –era íntimo de Jesús Aguirre–, sí estarán presentes los otros tres del novio
La tía abuela
Aunque los invitados por parte de Alfonso son los menos, destacan por ser muy especiales para el futuro Duque de Alba, que mantiene un tierno vínculo con su tía abuela
La sobrina y su marido
Por cuestiones de espacio, Cayetana no ha podido invitar a sus nietos a la boda, pero una de las sobrinas de Alfonso, con la que mantiene gran contacto, sí estará

¿EL HIJO PRÓDIGO?
JACOBO E INKA MARTÍ
Es muy probable que el Conde de Siruela y su esposa no acudan a la ceremonia por sus roces con Cayetana, quien pidió perdón a su nuera tras llamarla «mala y envidiosa». Al parecer, el matrimonio se encuentra fuera de España.

Detalles a pie de altar
Santa Justa y Santa Rufina

Las figuras de las hermanas martirizadas en el siglo III presidirán la ceremonia colocadas en el altar. Patronas de Sevilla y del gremio de alfareros y cacharreros, se cree que salvaron la Giralda y la Catedral de diversos terremotos.
Tres sacerdotes
Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp (en la imagen), Miguel Ángel Bernal y Manuel Cotrino serán los encargados de oficiar la ceremonia en la capilla de Dueñas.
Una novia sin velo
Fiel a su estilo coqueto y un poco «hippie», la contrayente se decantará por un complemento de pelo que podría incluir un pequeño lazo o diadema, pero nada de tiaras, velos o mantillas, como se rumoreaba.
La alianza, su única joya
Aparte de unos sencillos pendientes de la propia Duquesa, el anillo será lo único que luzca el miércoles. Aunque todavía son sólo rumores, se cree que las alianzas serán de oro, como es tradición.