Cameron también gravará el consumo para reducir el déficit que dejó Brown

El nuevo Chancellor George Osborne presentó ayer el presupuesto de emergencia para hacer frente al histórico déficit que arrastra el país de unos 176.000 millones de euros.

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El Ejecutivo de coalición sabe que es ahora cuando puede permitirse un paquete de medidas impopulares y ayer no titubeó cuando tuvo que enumerarlas ante el Parlamento. La más polémica, la subida del IVA, que a partir del próximo 4 de enero pasará del actual 17,5% al 20%.

Osborne aseguró que de esta manera se generarán unos ingresos anuales de 14.820 millones, pero no por ello pudo esquivar la avalancha de críticas. Y es que, antes de llegar al poder, los conservadores siempre habían negado que lo subirían y los liberal-demócratas habían advertido que era la «bomba fiscal secreta» de los «tories». El presupuesto, el más duro de los últimos 25 años, también recoge un impuesto para los bancos a partir de 2011 y la congelación de salarios públicos durante dos años y no uno, como se esperaba.

Osborne señaló que el déficit bajará este año a unos 169.000 millones para situarse en unos 101 millones en 2012. También pronosticó que el crecimiento económico se situará este año en el 1,2%, para subir paulatinamente hasta llegar al 2,7% en 2015.