Jubilación

El Fogasa desbordado por la crisis

El Fondo de Garantía Salarial no da abasto ante la avalancha de quiebras de empresas. Asegura que su trabajo se ha duplicado y la plantilla es la misma

El FOGASA destinó el 17,42 % más para prestaciones hasta marzo,
El FOGASA destinó el 17,42 % más para prestaciones hasta marzo, larazon

MADRID- El Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) no da abasto. La crisis ha disparado las quiebras y la hucha de que dispone el Estado para garantizar a los trabajadores la percepción de salarios e indemnizaciones que las empresas paras las que trabajan no han podido satisfacer por encontrarse en situación legal de insolvencia o haber sido declaradas en situación de concurso no es suficiente. El Fogasa está literalmente desbordado, como reconoce el propio organismo en un informe que ha remitido al Defensor del Pueblo.
Al conocer el retraso en la resolución de expedientes del Fogasa, la institución que dirige María Luisa Cava de Llano solicitó al organismo un estudio sobre su situación. Y la respuesta no pudo ser más elocuente. Según se recoge en el Informe Anual del Defensor del Pueblo del año 2010, el Fogasa reconoce que «los retrasos en la resolución de los expedientes se deben al volumen de solicitudes de prestación recibidas, que se triplicó con respecto al año anterior, y a que su actividad se duplicó sin que su plantilla variara». Ayer mismo, CC OO aseguró que la plantilla del Fogasa se ha reducido porque no se cubren las vacantes.

Indemnizaciones
Hasta 2007, año en que estalló la crisis, el Fogasa venía abonando unas indemnizaciones que rondaban los 300 millones de euros. Pero cuando la recesión llegó a España con toda su crudeza, las empresas comenzaron a caer como fichas de dominó y las indemnizaciones y el trabajo del Fogasa se multiplicaron. En 2008, sus prestaciones se elevaron a 437 millones; en 2009, a 833; y en los cinco primeros meses del pasado año ya alcazaban los 563.
Ante la imposibilidad de contratar más personal para hacer frente a esta avalancha de Trabajo, el Fogasa optó por potenciar el uso de nuevas tecnologías a partir del último trimestre de 2008, cuando los efectos de la crisis se hicieron más evidentes en el organismo. El uso óptimo de internet y el inicio de la digitalización de documentación han logrado, según el Fogasa, descargar el trabajo. Pero este efecto positivo amenaza con ser efímero. En su informe, el organismo advierte de que los efectos de la reforma laboral «van a suponer la asignación de nuevas misiones, duplicando su carga de trabajo».
Para intentar prevenir este colapso, el Defensor del Pueblo ha remitido al Ministerio de Trabajo el informe que recibió del Fogasa en busca se soluciones. La respuesta del departamento que dirige Valeriano Gómez ha sido que se están llevando a cabo «gestiones concretas con el Ministerio de Economía» para tomar medidas.

Medidas de apoyo
Algunas de las soluciones que ha propuesto Trabajo son la contratación de personal interino; simplificar, modernizar y agilizar los procesos y las cargas administrativas que se desarrollan en las unidades administrativas o aprobar la realización de servicios extraordinarios para la tramitación de expedientes y asistencia a juicios fuera del horario habitual.


Lluvia de quejas al Defensor
La crisis disparó el número de quejas atendidas por el Defensor del Pueblo hasta un 56% en 2010, con la tramitación de 34.674 expedientes frente a los 22.287 gestionados en 2009. La Defensoría destaca las quejas relacionadas con la ordenación económica, es decir, las actuaciones de los bancos, el incremento de impuestos y los recortes salariales a los funcionarios. Sobresalen también las referentes a los tributos o al mercado de telecomunicaciones.