Obama fuera de onda: no está invitado a boda de Chelsea Clinton

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no está tan "in"como uno podría pensar: ni usa tanto la "Blackberry"que tanto luchó por mantener a su llegada a la Casa Blanca, ni escribe microblogs... ni siquiera está invitado a la boda del año, la de Chelsea Clinton.

En una entrevista que emitió hoy el programa de tertulia "The View", de la cadena ABC, el presidente estadounidense, cuya popularidad decae en las encuestas, quiso mostrar su lado más humano a una audiencia compuesta principalmente por millones de mujeres.Así, reveló que en su "Ipod"tiene todo tipo de música, desde las arias de Maria Callas al rap de Jay-Z, pasando por las baladas de Frank Sinatra. "Cualquier canción que se les ocurra, la tengo", afirmó. ¿El ídolo de las adolescentes Justin Bieber? "No", admitió, aunque recordó que el cantante ha acudido recientemente a la Casa Blanca.Pero si usa con frecuencia su reproductor de música, no puede decir lo mismo de su Blackberry, sobre la que mantuvo un auténtico pulso con el Servicio Secreto por motivos de seguridad.Tan sólo diez personas tienen su dirección de correo electrónico y no le envían mensajes demasiado divertidos, reconoció. Esas comunicaciones deben conservarse por ley para la posteridad, por lo que sus interlocutores son muy cautos: "Sólo cosas como señor presidente, tiene usted una sesión informativa sobre esto o aquello"."Nadie quiere enviarme los cotilleos de verdad. Es todo muy oficial", se lamentó Obama.El presidente estadounidense reconoció que tampoco utiliza la red de microblogs "Twitter"-un fenómeno al que se han convertido personalidades tan dispares como el jefe de Estado ruso, Dmitri Medvédev, o su ex rival en las elecciones presidenciales, John McCain- aunque sí existe una cuenta a su nombre."No envío tweets normalmente, no. Un veinteañero es el que se encarga de enviar mis mensajes", admitió Obama.Si en cuanto al uso de la tecnología el presidente estadounidense no parece estar a la última, tampoco parece extremadamente al tanto de la cultura popular estadounidense ni se codeará con la aristocracia política en la boda de Chelsea Clinton, la hija de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del ex presidente Bill Clinton, el próximo sábado."No estoy invitado", reconoció Obama, quien agregó: "Ya es bastante problema organizar una boda con un presidente, imagínense con dos".El mandatario estadounidense, un hombre muy familiar, apuntó como el gran hito de los últimos meses el fin de semana que pasó este mes junto a Michelle y sus hijas, Sasha y Malia, en el parque nacional de Acadia, en Maine."Las niñas no han entrado aún en la adolescencia, así que sus padres todavía les caemos bien. Están en una edad estupenda, ya son lo suficientemente mayores como para tener ideas y sugerencias propias", explicó Obama, que entre risas subrayó que los chicos aún "no"son algo que preocupe a sus hijas, de doce y nueve años.Aunque la entrevista tuvo un tono ligero, el presidente estadounidense aprovechó para defender también su política económica y en Afganistán.Así, Obama afirmó que espera dejar como su legado la reforma del sistema sanitario y de la educación, así como nuevas medidas sobre energía.Pese a que admitió que su popularidad ha descendido en las encuestas, expresó su confianza en que si continúa atajando los asuntos candentes recogerá "los frutos".