«Este asesino hará lo de ‘‘El Rafita'' Tiene una conducta psicópata»

MADRID- Llevan nueve años pidiendo justicia, hasta el momento, sin éxito. Saben que en su lucha no sólo está en juego la memoria de su hija, sino que no se repitan episodios tan crueles como el que en mayo de 2003 les cambió la vida para siempre: «No queremos venganza ni pena de muerte, sólo justicia». Con la misma rabia e impotencia con la que vieron en su día convertirse en personas libres a «El Rafita» y a Ramón, los padres de Sandra Palo asistieron ayer desde la puertas de la prisión de Navalcarnero a la excarcelación del tercer menor que participó en el asesinato. Vestidos con camisetas con la fotografía de Sandra, María del Mar y Francisco se mostraron convencidos de que Ramón M.M, conocido como «El Ramoncín», «no está para salir a la calle». Auguran que su trayectoria fuera de la cárcel será similar a la protagonizada por «El Rafita»: «Estará permanentemente en búsqueda y captura», subrayaba María del Mar Bermúdez: «Tiene una conducta psicópata. Es un manipulador que no ha mostrado arrepentimiento».

En declaraciones a LA RAZÓN, Francisco Palo se pregunta si «lo que nos está tocando sufrir es realmente justicia». También lamenta que en la excarcelación no se hayan tenido en cuenta los informes psicológicos que alertan del elevado riesgo de reincidencia de «El Ramoncín» y que recomendaban para él un «seguimiento ambulatorio psiquiátrico». Por esta razón, María del Mar asegura sentirse «amenazada» y advierte a los políticos, a los jueces y a los fiscales de las consecuencias que esta puesta en libertad pueda desencadenar.

Los padres también se mostraron indignados por la forma en la que se produjo la salida de la cárcel de «El Ramoncín». Según el abogado de la familia, «lo habitual en estos casos es que los presos sean recogidos por sus familias en las puertas de la prisión y no dentro de los límites del complejo» como ocurrió ayer. El ex recluso abandonó la cárcel en una furgoneta que previamente había entrado en la cárcel. «Ni siquiera a los terroristas les permiten estas cosas», se lamenta Francisco.

María del Mar y Francisco, acompañados por una amiga, habían llegado a la cárcel poco después de las siete de la mañana. En torno a las 8:30, la furgoneta blanca de los familiares de «El Ramoncín» estacionó en el aparcamiento situado en el exterior del complejo penitenciario. Veinte minutos después, la furgoneta hacía su entrada en la cárcel, para salir, aproximadamente a las nueve y cuarto, con «El Ramoncín» ya a bordo. En ese momento, María del Mar se interpuso en la trayectoria del vehículo. Varios agentes intervinieron y la furgoneta pudo finalmente salir. A su paso por el lugar en el que se encontraban las cámaras de televisión y los fotógrafos, la furgoneta aceleró, llegando en algún momento a subirse en la acera, ante los insultos de las personas allí congregadas. «El Ramoncín» tuvo tiempo para levantar de forma desafiante el brazo en señal de victoria. Francisco aseguró que tomarán medidas para denunciar que los hechos se produjeran de esta forma. En los próximos días estudiarán junto a su abogado si lo harán a través de una denuncia o mediante una queja a Instituciones Penitenciarias.