El complejo rompecabezas malagueño

Un tercio de los ayuntamientos de la provincia estarán gobernados mediante pactos. El Partido Popular obtuvo mayoría absoluta en 26 de los 101 municipios

La Ejecutiva del PP malagueño se reunió recientemente para analizar los resultados de los comicios
La Ejecutiva del PP malagueño se reunió recientemente para analizar los resultados de los comicios

MÁLAGA- Las elecciones municipales del pasado 22 de mayo arrojan un claro vencedor en la provincia de Málaga: un PP que, según los cálculos de la formación, gobernará al 85 por ciento de sus habitantes. No en vano, obtuvo mayoría absoluta en 26 de los 101 pueblos de la geografía malacitana, entre ellos la práctica totalidad de ciudades de más de 50.000 habitantes, además de ser la fuerza más votada en otras seis localidades. En ellas no obstante, el partido se ve obligado a realizar pactos con otras formaciones políticas si quiere ejercer el poder, amén de otras tantas en las que gobernará sin haber sido la fuerza mayoritaria.
Es el caso de Ronda, donde los populares dirigirán un ayuntamiento que, hasta la fecha, ha estado gobernado por el tránsfuga del PA Antonio Martín Lara, que concurrió a los comicios bajo las siglas del PSOE. Gracias, precisamente, al apoyo de los andalucistas, el PP recupera un ayuntamiento que ya gobernó en alianza con la citada formación en anteriores legislaturas.
No ha tenido la misma suerte el candidato del PP en Benalmádena y hasta ahora alcalde del municipio, Enrique Moya, que accedió al poder en la pasada legislatura gracias a una moción de censura que arrebató el sillón de mando al PSOE. Ahora, le devuelven la moneda y tendrá que sentarse durante los próximos cuatro años en el banquillo de la oposición, merced a un pacto tripartito suscrito entre PSOE, IU y un grupo independiente.
Es el benalmadense el único ayuntamiento de más de 50.000 habitantes que dirigirán los socialistas en una provincia en la que ultiman un pacto de gobierno junto a una formación independiente para gobernar la localidad de Cártama.
En Campillos, los socialistas podrían continuar al frente de su Ayuntamiento, siempre y cuando IU no reedite la alianza que suscribió hace dos legislaturas con el PP, mientras que en Archidona, tanto socialistas como IU intentan convencer al PP, llave de gobierno en el municipio.
Otra localidad que no tiene claro quién regirá su futuro es Mollina, donde PSOE y PP intentan convencer a quien tiene la clave del gobierno: IU.
Otras alcaldías en el aire
Además de estas localidades existen otras tantas donde no está definido el color político, como son Algarrobo, Moclinejo, Torrox, Riogordo o Frigiliana, que deberán, de aquí al próximo 11 de junio, alcanzar acuerdos que, en ocasiones, ponen de manifiesto, pese a su legitimidad, las imperfecciones del sistema democrático.
La alcaldesa de Manilva está cuestionada y su gestión la investigan los tribunales por presunto «enchufismo». Sin embargo, la candidatura encabezada por la representante de IU, Antonia Muñoz, fue la lista más votada en los pasados comicios, si bien necesita el apoyo de un concejal para gobernar con mayoría absoluta, toda vez que obtuvo ocho ediles frente a los cuatro que consiguió el PSOE, tres el PP y dos ASM. No obstante, agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional están investigando una presunta manipulación de sufragio y compra de votos por parte de miembros de IU.