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El Rey apoya la disciplina fiscal y las reformas estructurales

El nuncio destaca la «autoridad moral» de Don Juan Carlos

El Rey apoya la disciplina fiscal y las reformas estructurales
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Su Majestad el Rey apoyó ayer las reformas económicas del Gobierno durante la recepción al cuerpo diplomático acreditado en España. Don Juan Carlos aseguró ante más de 300 representantes de la comunidad internacional que «la solución de los problemas que afectan a la Unión sólo podrá venir del refuerzo de la gobernanza económica, la disciplina fiscal, la coordinación de políticas económicas, las reformas estructurales y los instrumentos de estabilización financiera».

Las palabras del Rey en el Salón del Trono del Palacio de la Zarzuela estuvieron centradas en la principal preocupación de los españoles y el resto de Europa, la deriva económica. Pero Don Juan Carlos también tuvo un recuerdo emocionado para los que han muerto en misiones internacionales y pidió la «pronta liberación» de los cuatro cooperantes españoles secuestrados desde hace ya más de tres meses en el norte de África.

En su repaso a la política exterior, el Monarca destacó el interés español por impulsar la «cooperación» con EE UU, uno de los «pilares» de la agenda internacional española. No en vano, uno de los saludos más cálidos que se vieron ayer en la saleta Gasparini fue el del Rey al embajador estadounidense, Alan D. Solomont, y su esposa. Llamó la atención la ausencia del embajador marroquí, Ahmedu Uld Suilem, en un momento tal dulce de las relaciones tras la reciente visita de Rajoy a Rabat. El representante de la nueva Túnez sí se estrenó ante el Rey, aunque la misión libia no estuvo representada.

En su discurso en nombre del resto de diplomáticos, el nuncio de la Santa Sede, monseñor Renzo Fratini, alabó la «discreción y la autoridad moral» del Rey, en una referencia velada al papel de Su Majestad en el «caso Urdangarín». El decano de los embajadores fue más allá en su respaldo expreso a la jefatura del Estado, que calificó de «uno de los mejores logros de la democracia española».


La mano de Doña Letizia
La Princesa de Asturias quedó ayer algo sorprendida cuando un diplomático de Congo le retiró la mano cuando se disponía a saludarlo. Doña Letizia puso cara de asombro y elevó levemente los hombros antes de continuar los apretones de manos. La Casa Real restó importancia a lo sucedido, y lo achacó a los nervios del momento.