Londres

El nuevo pronóstico de Salgado: no pasa nada

Después de una semana de infarto en los mercados, con la prima de riesgo de la deuda española por encima de los 500 puntos básicos en dos jornadas consecutivas, el Gobierno dibujó ayer un escenario económico en remontada.

Elena salgado y José Blanco celebraron ayer la última rueda de prensa posterior a un Consejo de Ministros antes de las elecciones
Elena salgado y José Blanco celebraron ayer la última rueda de prensa posterior a un Consejo de Ministros antes de las eleccioneslarazon

MADRID- Al término del Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera fue la encargada de transmitir un mensaje de tranquilidad sobre el futuro inmediato de nuestra economía. Sin perder la sonrisa en ningún momento, cerró la puerta a un eventual rescate de España, negó problemas de liquidez y, por ende, de capacidad de financiación, achacó a una «cuestión técnica» una prima de riesgo superior a la italiana y dio por sentado que nuestro país cumplirá sus compromisos con la UE, empezando por el déficit.

«No hay preocupación»
En tono amable, aunque tajante, aseveró que un eventual «rescate está fuera de toda consideración» y, por eso, «no está en la imaginación del Gobierno» solicitarlo. Y es que nuestro país, según su relato, no tiene problemas de financiación, con una capacidad para conseguir liquidez intacta. En este contexto, redujo a «marginal» el impacto en la misma de las tensiones sufridas por los mercados. Más de la mitad del repunte del riesgo país se debe a la bajada de los tipos del bono alemán a 10 años. Por tanto, «no hay preocupación en los mercados sobre nuestra capacidad de financiación», remarcó.

En su intento de calmarlos, echó números y aseguró que los problemas de liquidez se producirían después de seis o siete años de financiación a precios elevados como el repunte registrado este jueves en la subasta de obligaciones a 10 años, en la que el Tesoro abonó el 7% de interés, el más alto de los últimos 14 años. Por si fuera poco, consideró este alza como puntual. Amén de que afecta a una parte muy reducida del pasivo del Estado (unos 3.500 millones de euros de un total de más de 580.000 millones).

Por tanto, no representa «un riesgo para la sostenibilidad» de la deuda. Para demostrar que España no tiene problemas de financiación, aportó más datos. El Estado ya ha realizado el 89% de las emisiones de deuda a largo plazo previstas para este año. Además, la carga de intereses en relación al PIB es de las más bajas de la UE. Por si fuera poco, la confusión generada ayer por la mañana sobre cuál era el dato correcto de la prima, que según algunas agencias llegó a los 520 puntos, se debió a un cambio en el interés de referencia que se usa para fijar el diferencial con Alemania.

En su análisis de situación, la rebaja en la previsión de crecimiento del 1,3% al 0,8% del PIB no afectará a la consecución del objetivo de déficit. El Estado cumplirá, en su opinión, con creces este objetivo, al disponer de 3.200 millones de ahorro en el pago de intereses de la deuda. Ante este panorama, «tranquilidad, pero también toda la voluntad y determinación para, en unión de nuestros socios europeos reducir, lo antes posibles las tensiones». Por eso recetó más Europa y aplicar las medidas acordadas en el Consejo Europeo del 27 de octubre. Así, negó la adopción de medidas urgentes por parte del Gobierno español. Eso sí, espera que el BCE siga activo en el mercado secundario para moderar las tensiones en el de la deuda soberana.
En el mercado, pocos creen ya a un Gobierno que enfila la puerta de salida. Poco después de la intervención de la vicepresidenta, la rentabilidad del bono español a diez años se disparó hasta el 6,78% y la prima de riesgo –diferencial respecto a Alemania– alcanzó los 503 puntos básicos, según datos de Bloomberg. Como si hubiera oído las plegarias de Salgado, el BCE actuó rápidamente comprando deuda y el interés cayó hasta el 6,48%, con lo que el riesgo país descendió hasta los 476 puntos. En el caso de Italia, el diferencial tocó techo por la mañana en los 509 puntos básicos y la intervención de la institución que preside Mario Draghi la redujo hasta los 467 puntos.

En el mercado de renta variable, cierres mixtos con predominancia bajista tras una sesión de alta volatilidad. El Ibex se anotó un 0,48%, mientras que el Dax recortó un 0,85%. Londres cayó un 1,11% y París, un 0,44%, mientras que el parqué milanés se revalorizó el 0,23%. El euro ganó terreno y cerró en 1,35 dólares.