Baloncesto

Rudy Fernández: «Me operé porque no podía soportar el dolor»

Rudy Fernández: «Me operé porque no podía soportar el dolor»
Rudy Fernández: «Me operé porque no podía soportar el dolor»

El escolta español de los Trail Blazers de Portland acusa el desgaste de la exigente NBA. Rudy Fernández, uno de los chicos de la «Generación de oro» del baloncesto español, aquejado de dolores de espalda, espera poder dar lo mejor en la cancha, ya que ahora se encuentra en uno de los mejores momentos en la competición estadounidense. En medio de su recuperación, A TU SALUD le roba unos minutos para interesarse por su salud.

-¿Cómo le han respetado las lesiones esta temporada?

-De momento, iba bien. Pero, ahora he vuelto a recaer con molestias y dolores en la espalda.

-¿A qué se debe?
-Creo que tenemos demasiados partidos y nos exigen estar al más alto nivel. Eso termina haciendo mella en nuestro cuerpo, que termina por decir: «¡Basta!»

-Dice que ha recaído, ¿cómo le fue en la lesión anterior?
-La verdad es que estuve un mes y medio de baja sin pisar una pista. Gracias a la rehabilitación y a que me cuidé, también con la alimentación, logré recuperarme bastante bien. De hecho, para los médicos fue una sorpresa que estuviera de nuevo en el equipo en tan poco tiempo.

-¿Por qué?
-Tuve que pasar por el quirófano, porque el dolor que tenía en la espalda era insoportable. No me quedó más remedio, ya que no podía jugar.

-¿Cómo acabó así?
-Fue un encontronazo en un partido contra los Lakers hace dos años. Me pilló el nervio ciático y eso es horroroso. Llegó un punto en que no podía ni andar... Realmente angustioso.

-¿Le plantearon otras opciones además de la cirugía?
-Sí, pero la mejor era ésa. Ya que podría volver a jugar sin molestias.

-Ante un problema como el suyo, cualquiera puede quedarse en casa descansando con antiinflamatorios, ¿por qué en su caso no?
-No podemos permitírnoslo, ¡qué más quisiera! Pero en una semana nosotros tenemos hasta cinco partidos. Ahora, que estoy jugando más, algo así te deja casi fuera de la competición.

-¿No son demasiados exigentes en su liga?
-Bastante. Has de estar al más alto nivel durante seis meses en los que juegas más de ochenta partidos para poder llegar a los Play Off. Es muy duro. Y más a la hora de hablar de recuperarse, no te dejan casi descansar, porque cada partido cuenta mucho.

-Y luego encima la Selección, ¿no?
-Ya, pero eso es otra cosa. Es un orgullo poder jugar con el equipo nacional. Sí que es cierto que los jugadores de otros equipos en EE UU gozan de más tiempo de recuperación y supongo que el cuerpo al final lo agradece.

-Una vez recuperado y al cien por cien, ¿qué le recomendaron los médicos?
-Mucho cuidado, ya que la espalda es una «pieza» fundamental para nosotros.

-Y ahora, ¿qué tal lleva la espalda?
-No muy bien, no sé si será lo mismo, que no creo, pero el caso es que ando fastidiado de nuevo.

-Tanta lesión y tener que perderse tantos partidos, ¿termina minando psicológicamente?
-Sí. Uno tiene que ser fuerte y estar preparado para no venirse abajo.

-Cuando habla de su recuperación menciona la dieta, ¿qué importancia llega a tener?
-Mucha, ya que te puede ayudar a rendir más en el campo y a recuperarte mejor de una lesión. No hay que descuidarla.

-¿Son muy estrictos en la NBA con ello?
-Mucho. A cada uno de nosotros nos hacen un estudio. A mí me recomendaron que aumentara de peso para ganar más masa muscular. Este año he notado el cambio de 80-82 kg a 88, pero todavía me queda.

-¿Cuánto más?
-Hasta los 90.

-¿Cuáles son las pautas básicas?
-Muchos hidratos de carbono, pasta, pollo, agua, «Gatorade»... Aquí son muy propensos a esta bebida isotónica. Después de los partidos, nos dan un batido de proteínas para recuperarnos mejor y el cuerpo lo nota.

-¿Cómo lleva lo de la dieta?
-De verdad... (risas) mal, me la salto siempre que puedo.

-¿Y eso?
-Me gusta el dulce y no es que coma mucho, pero la dieta es muy estricta. Y encima, aquí en EE UU, cada día inventan algo nuevo de «comida basura»... Y, claro, uno no se puede resistir.