Basagoiti: «Si el lendakari cumple le demostraré más lealtad que el presidente»

«Las transferencias que reclama el PNV son sólo una coartada para su proyecto soberanista»

Antonio Basagoiti, presidente del PP del País Vasco
Antonio Basagoiti, presidente del PP del País Vasco

–El lendakari se ha felicitado de que el PNV «haya vuelto a la senda del Estatuto de Gernika» con el acuerdo que éste ha firmado con el Gobierno a cambio de su voto a favor de los Presupuestos Generales del Estado de 2011.
–Algo tiene que decir. Pero ese acuerdo le ha dejado en muy mala situación y el responsable es Rodríguez Zapatero, quien, para sobrevivir un año más, ha sido desleal con el PSE y con Patxi López. Además, el PNV no vuelve a la senda del Estatuto. Es el mismo PNV de siempre y su único objetivo es desestabilizar el cambio político que le llevó a la oposición. Pasado mañana volverá a hablar de independencia y planteará otro «Plan Ibarretxe», llamándolo de otra manera. Ya no engaña a nadie, sólo a quien quiere dejarse engañar.

–¿Ha hablado con el lendakari de la negociación que Gobierno y PNV han mantenido en Madrid?
–Sí, varias veces.

–¿Y estaba bien informado de lo que ocurría?
–Mi impresión es que el PSE se ha enterado a posteriori, porque esa ha sido otra de las condiciones vergonzantes que ha impuesto el PNV y que Zapatero ha aceptado.

–Vengan gracias al PNV o al PSE, ¿cree que el País Vasco necesita nuevas transferencias de competencias?
–En el País Vasco nadie se levanta cada día pensando que nos faltan una, dos o veinte transferencias. Hoy tenemos un Gobierno más débil, y eso es lo realmente importante. Y, además, los pensionistas, los jóvenes y los parados vascos van a tener que sufrir durante más tiempo las consecuencias de la pésima gestión económica de Zapatero. El presidente del Gobierno debería haber valorado que para seguir un año más en el sillón de La Moncloa está fortaleciendo al mismo PNV soberanista que proclamó el «Plan Ibarretxe». El PNV se fortalece y se debilitan el PSE y el Gobierno vasco. Es verdad que con su política y su deslealtad también favorece a mi partido, que aparece como más alternativa, pero eso no es importante, ni a mí me interesa en absoluto. Me importa mucho más que se pongan dificultades al Acuerdo por las Libertades que firmamos los dos partidos nacionales y que es el que ha abierto el camino a la convivencia y a la libertad en el País Vasco.

–¿Está en peligro ese acuerdo que usted firmó con López?
–Zapatero ha puesto piedras en el camino, pero yo estoy dispuesto a saltarlas y a seguir manteniendo mi apoyo a Patxi López si él cumple lo pactado y mantiene la firmeza en la lucha antiterrorista y en el aislamiento de su entorno político. Insisto, yo le voy a seguir apoyando y voy a ser más leal con él de lo que lo ha sido el presidente del Gobierno. Puede continuar contando conmigo, sólo tiene que cumplir lo que acordamos.

–Aunque no quiera trasladar ese acuerdo por el cambio a las próximas elecciones municipales y aunque el PSOE haya pactado también con el PNV que gobierne siempre la lista más votada, exigencia nacionalista para asegurarse cuotas de poder...
–A mí, el PSE me niega que el PSOE de Madrid haya llegado a ese acuerdo con los nacionalistas, pero yo sé que Zapatero es capaz de cualquier cosa. Yo ya le he dicho que mantengo mi apoyo al lendakari y que le ofrezco mi lealtad. En relación a las elecciones, muy pronto veremos quién miente y quién dice la verdad.

–¿Cree que el acuerdo del PSOE con el PNV perjudicará a los socialistas vascos en esas elecciones?
–Bien no les viene. El PNV le está diciendo cada día a la sociedad vasca, con la ayuda de Zapatero, que tienen un lendakari que no vale para nada y que supuestamente no es ni siquiera capaz de defender sus intereses en Madrid. Pero Patxi López debe saber que si se levanta, le echa ganas, se pone las pilas y redobla su apuesta por el cambio político, los vascos se lo sabrán valorar.

–Por ir al detalle de algunos de los puntos del acuerdo PNV-PSOE. ¿Le parece bien que el País Vasco gestione el régimen económico de la Seguridad Social?
–No me parece bien nada que afecte a la caja única de la Seguridad Social. Hace falta conocer la letra pequeña del acuerdo para saber sus consecuencias.

–¿Y que Ajuria Enea asuma la política penitenciaria?
–El PSE me ha negado que eso vaya a ser así.

–¿Y usted les cree?
–Yo les pregunto, que es mi obligación, y espero. Lo veremos.

–¿Diría que el pacto presupuestario se ajusta al Estatuto de Gernika o lo supera?
–El 99 por ciento de las transferencias del Estatuto ya están hechas . Si faltaba algo por hacer, ya se podía haber hecho y lo que no es admisible es que entre en el mercadeo político porque un Gobierno está en una situación tan precaria que necesita venderse para poder aguantar hasta el final de la Legislatura. Además, no nos engañemos. El acuerdo trasciende lo que es puramente la cuestión competencial. Al PNV no le interesan las transferencias, sino debilitar al Gobierno vasco. De hecho, cuando estaba gobernando no se preocupó de ese Estatuto de Guernica que ahora invocan por puro interés, sino que sobre la mesa pusieron un proyecto independentista y de ruptura con España.

–No ha dicho cómo valora lo que ahora hay encima de la mesa. Ya en su día dijo que no veía mal el traspaso de las políticas activas de empleo si no rompían la caja única de la Seguridad Social.
–Es que ésa es la clave. Y del resto sólo conocemos titulares. A diferencia de otros, el PP siempre ha estado en el Estatuto de Guernica. Y ya le he dicho que está en su práctica totalidad desarrollado. Las transferencias que ahora exige el PNV son sólo una coartada más para continuar avanzando hacia su proyecto soberanista. Son los mismos lobos disfrazados de otros corderos.

–¿Y están cada vez más cerca de las ovejas?
–PP y PSE hicimos un pacto histórico para demostrar que en el País Vasco no sólo no pasa nada porque no impere el régimen nacionalista, sino que hay más calidad de vida y más normalidad democrática. Bueno, pues ahora el PNV le ha ganado un pulso al lendakari desde la oposición y con la ayuda de Zapatero. Por cierto, convendría que el presidente del Gobierno no olvidase nunca que en esta tierra son muchos, de su partido y del mío, los que llevan mucho tiempo jugándose la vida por la libertad y por la convivencia. Ha entrado en el juego del PNV y ha faltado el respeto y no ha sido leal con quienes se juegan la vida en el País Vasco por principios y no por poder.

–Dicen algunos en su partido que Zapatero también ha pactado con el PNV su papel en la «pacificación» que hay en marcha.
–Lo veremos. El PSE me dice que «no». Pero las palabras dan ya igual porque en relación a Batasuna, en sólo cuestión de meses, la Fiscalía y el Gobierno tendrán que retratarse. Yo no pongo la mano en el fuego por nadie. Puede ser que Zapatero quiera tapar la crisis y su debilidad intentando sacar una serpiente de la chistera. Pero esto son ya palabras mayores. No estamos hablando de poder político sino de echar por tierra todo lo que hemos avanzado en la política antiterrorista que ha llevado a ETA a su situación de máxima debilidad. De momento, primo la prudencia, pero sí creo que hay que redoblar la atención y estar muy alerta.

–¿Sospecha que hay más detrás de lo que vemos?
–Las elecciones municipales lo dirán. Al nuevo socio de Zapatero, al PNV, no le debe hacer ninguna gracia que se fortalezca a Batasuna porque compite electoralmente con ellos y aspira a la hegemonía nacionalista. Ahora bien, otra cosa es si el presidente del Gobierno ha pactado con una mano con el PNV y con la otra quiere jugar la carta de la paz a su favor.

–¿Qué le parece cómo gestiona el Gobierno las informaciones que confirman la complacencia del Gobierno venezolano con ETA?
–Un escándalo de primera magnitud. Está demostrado que el Gobierno de Chávez ampara a los terroristas. Urge una mayor firmeza, pero parece que Zapatero flojea, quizás porque sigue identificándose con el discurso antiimperialista y añora las fotos que en la pasada Legislatura se hizo con Chávez. Es verdad que en su tibieza también pesan los intereses económicos. Hay quien antepone el dinero a la libertad, pero deberíamos hacer valer nuestros principios y tener la fortaleza suficiente como país para defender nuestros intereses económicos sin tener que aceptar humillaciones ni traicionar a la libertad. Yo le diría a Chávez que se vaya con su petróleo de paseo.


Estrategia contra Chávez
–¿Usted qué haría en relación con la postura que mantiene el Gobierno venezolano de Hugo Chávez en relación con la banda terrorista ETA?
–Llamar a consultas al embajador y poner en marcha una intensa ofensiva diplomática para implicar a la Unión Europea y a Estados Unidos en una campaña de presión a Venezuela bajo la exigencia de que deje de amparar al terrorismo. Ya luchamos en su día para acabar con el santuario etarra en Francia y ahora no podemos mirar hacia otro lado cuando el problema se llama Venezuela.