Bruselas amenaza a Grecia con frenarla ayuda si no cumple su plan de ajuste

Las dudas sobre el compromiso de Grecia para cumplir con el plan de ajuste, a cambio de la ayuda de la UE y el FMI, pone en riesgo el pago del desembolso correspondiente a este trimestre de 8.000 millones de euros, del total de 110.000 millones comprometidos el año pasado.

La canciller Angela Merkel rechaza que Grecia salga del euro, «sería peligroso»
La canciller Angela Merkel rechaza que Grecia salga del euro, «sería peligroso»

Fuentes comunitarias recordaron ayer que el programa de rescate lleva parejo una «fuerte condicionalidad», lo que significa que «si no cumplen el plan, la ayuda se puede parar».

La advertencia desde Bruselas llega después de que la misión de la troika (BCE, CE y FMI) abandonara el pasado viernes Atenas tras las divergencias con los helenos por el cumplimiento de los ajustes. Grecia ha reconocido que no alcanzará los objetivos de reducción de déficit que había prometido. Mientras para los griegos este desajuste se debe a una recesión que va a ser más dura de lo esperado este año, una caída del PIB del 5% frente al 3,8% pronosticado inicialmente, para la troika la razón principal es la falta de compromiso de los griegos con el calendario de reformas y privatizaciones negociado.

Por eso, antes de pedir nuevas medidas de ajuste, los mismos portavoces comunitarios insisten en que Grecia debe aplicar las medidas anunciadas, y esperan a que el país mediterráneo presente sus presupuestos para 2012.

La supervivencia económica de Grecia depende de esta ayuda internacional, con la que paga el vencimiento de deuda y mantiene el pulso de su economía. Congelar el desembolso llevaría el país a la bancarrota, como casi sucedió en junio cuando Bruselas y Washington se negaron al desembolso del quinto tramo de 12.000 millones, si Grecia no realizaba un esfuerzo extra de 74.000 millones para cumplir con el objetivo de déficit. Con todos los problemas que está dando el endeudamiento griego, son varias las voces que abogan por su salida del euro. Angela Merkel rechazó ayer tal posibilidad, ya que «sería extremadamente peligroso para nuestro sistema monetario». Dijo que podría provocar un «efecto dominó».


Los «ex líderes» piden menos austeridad
La insistencia de los socios del euro en usar la austeridad como cura para todos los males derivados de la crisis fue contestada ayer por antiguos ex dirigentes europeos.
El ex presidente Felipe González, el ex canciller Gerhard Schröder, el ex primer ministro finlandés Matti Vanhanen, el ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, y el ex premier Tony Blair, además del Nobel de Economía Robert Mundell o el economista Nouriel Roubini, critican que los planes para estimular el empleo y el crecimiento «hayan sido ignorados». «La austeridad es necesaria, pero no suficiente», señala un manifiesto que presentaron ayer. Para salir de la crisis, proponen «más Europa» lo que para Schröder supondrá la creación de «unos Estados Unidos de Europa».