De primero caldo de sapo

Park Ji Sung, la estrella coreana confiesa que ése y el tabaco son los secretos de su buena forma física

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Madrid- De pequeño, a Park Ji Sung su padre no quería dejarle jugar al fútbol. Era un niño flaco y debilucho, muy poca cosa para aguantar tanto esfuerzo. Para correr y chocar. Pero él insistía, quería ser futbolista. Y se puso en huelga de hambre hasta convencerlo. Y su padre encontró una dieta que podía ayudarle. El caldo de sapo era la solución. «Me dijeron que era bueno para mi salud y para ser fuerte. Y yo comía y bebía cualquier cosa para mejorar mi salud», asegura la estrella de la selección surcoreana.Su empeño en ser futbolista le hizo seguir adelante. En su país no le quisieron y tuvo que comenzar su carrera en Japón, en el Kyoto Purple Sanga de Segunda División. Hasta que en el Mundial de Corea y Japón encontró la confianza de Guus Hiddink. De allí lo rescató el PSV, junto a Lee Young-Pyo, y años más tarde se ganó el fichaje por el Manchester United.El entrenador del equipo inglés, Alex Ferguson siempre ha confiado en su concentración para los grandes partidos y en su resistencia física. «Tres pulmones», lo llaman en su país, porque nunca deja de correr. Para eso, tiene otro secreto. «Nunca dejaré de fumar, como hace mi padre», confiesa.