Álex de la iglesia: «El cine español es negocio no un favor»

El director toma las riendas de la institución con el firme propósito de «cambiar la imagen del cine español», la última obsesión de la industria

Álex de la iglesia: «El cine español es negocio, no un favor»

Álex de la Iglesia se estrenó ayer como presidente de la Academia de Cine con la lección bien aprendida: «El cine es un negocio, no un favor», sentenció ante la Prensa tras su nombramiento. Con la declaración de intenciones en mente, «autocrítica», «optimismo» y «unión» fueron las tres consignas que protagonizaron una comparecencia empeñada en «cambiar la imagen del cine español para que no sólo se sepa lo malo, sino todo», afirmó Iziar Bollaín, nueva vicepresidenta de la institución. Para ello, la cúpula de la Academia considera esencial «que toda la gente del sector se sienta representada y, así, ofrecer una imagen pública única», aseguró De la Iglesia. Esta unidad estaría al servicio de otra de las intenciones del nuevo presidente que es «intentar que Fapae –la federación de productores españoles– no sea el único interlocutor existente en la industria. Es necesario aunar la voz de toda la profesión». En este sentido, De la Iglesia es consciente de la importancia de integrar a los distribuidores y exhibidores en la Academia, ya que, por el momento, ni siquiera existe ningún representante en su junta directiva, compuesta por 35 vocales. El nuevo presidente también abundó en cuestiones más prácticas, como el anuncio de la aprobación de una disposición transitoria mediante la que se podrá crear una tercera vicepresidencia –que se sumaría a las de Bollaín y la del director de producción Emilio Pina– y que recaerá en algún asociado de la sede catalana: «En Barcelona existen muchos miembros y, además, son muy activos. Nombraremos un vicepresidente allí cuanto antes», reveló el presidente. Una persona que, según Bollaín, «debe gustar aquí y en Cataluña». Esta renovada presencia de la institución en aquella Comunidad podría rivalizar con la Academia del Cine Catalán, presentada en sociedad el pasado noviembre de 2008 y presidida por el actor Joel Joan. En busca de la paridadDebido a su carácter privado, la Academia no puede gestionar ningún apartado económico de la industria, pero sí realizar labores de tipo formativo y social. Es en el ámbito educativo donde De la Iglesia quiere tomar medidas para «cuidar al futuro público» y no descarta «proponer al que le competa la creación de una asignatura de cine, ya que existe una generación que sólo lo ve en televisión o internet». En el apartado social, Bollaín hizo hincapié en la necesidad de «aumentar la presencia de las mujeres en el mundo audiovisual en busca de una mayor paridad», y recordó que «sólo el 7 por ciento de las directoras son mujeres». Con esta misma meta, la asociación de realizadoras se reunió recientemente con el director general del Instituto de la Cinematografía y las Artes Visuales, Ignasi Guardans, para quien el nuevo presidente tuvo muy buenas palabras, principalemente, sobre su labor en la orden ministerial de la próxima Ley de Cine: «Las directrices de la orden me parecen magníficas. Guardans es un tipo muy efectivo y, en el poco tiempo que lleva, ha hecho un gran trabajo que nos va a beneficiar a todos», comentó el realizador, que también destacó dentro de esta nueva normativa «que se contabilicen las descargas legales de internet como las de la taquilla», una medida que, por el momento, no podrá incluir la Ley por la ausencia de un procedimiento que lo permita realizar.Los Goya más tardíosEntre tanto cambio de imagen y tanta autocrítica, además de alguna palmadita en la espalda en forma de «el cine que se hace en este país está muy bien», a De la Iglesia no se le olvidó reconocer el legado de su antecesora en el cargo, la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, al afirmar que se encontró con una «institución muy saneada» ni de dejar claro que «lo que quiero vender es continuismo». Así, siguen vigentes algunas de las pretensiones de González-Sinde, como la que adelantó LA RAZÓN consistente en retrasar la entrega de los premios Goya para aumentar el tiempo que transcurre entre las nominaciones y la gala, y, de esta manera, dar más opciones al público para ver las películas candidatas. Eso sí, «siempre con el límite de no coincidir con los Oscar», explicó Pina, que espera que «todo esté listo para hacer el cambio ya el próximo año». También es conocido el deseo de la Academia de recuperar a dos directores tan destacados de nuestra cinematografía como José Luis Garci y Pedro Almodóvar, que ayer reiteró el presidente: «Los presionaré incluso emocionalmente para conseguirlo. Se trata de uno de nuestros mayores deseos».

Muy baja participaciónLas elecciones de ayer no podían deparar ninguna sorpresa. Álex de la Iglesia era el único candidato y sólo necesitaba un voto para proclamarse presidente. Y aunque hay que reconocer que obtuvo alguno más, la participación ha sido muy baja. De los 1.196 socios de la institución, sólo acudieron a votar 247, de los cuales 204 lo hicieron a favor y 43 se abstuvieron. «Hemos hecho públicos estos datos por honestidad, pero hay que reconocer que no pueden reflejar el criterio de la Academia», dijo De La Iglesia. Con todo, se mostró optimista: «Intuyo que en el futuro va a aumentar la participación». A los que sí se pudo ver en Zurbano para votar fueron a los actores Álvaro de Luna, Carmen Maura y Marisa Paredes, al productor Gerardo Herrero, y a los directores Manuel Gómez Pereira y Enrique Urbizo.