Alonso confía en la lluvia

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La lluvia jugó ayer una mala pasada a Fernando Alonso. Las condiciones climáticas tan cambiantes que existen en el circuito de Nurburgring, cerca de Colonia, convirtieron la sesión de clasificación en toda una lotería, sobre todo en la segunda tanda. Alonso entró a contrapié. Puso ruedas de agua cuando la pista empezó a secarse y minutos más tarde, cuando dejó los «boxes» con gomas de seco, una ligera lluvia le impidió alcanzar la parte final de los entrenamientos. Además, algo poco habitual en él, cometió un error de conducción que acabó por desconcertarle por completo. La suerte no estuvo de su lado aunque, según como se mire, hubo gente más lista que él. El de siempre, Ross Brawn, sí acertó a la hora de ponerle ruedas de seco a su piloto, Rubens Barrichello (el británico siempre acierta) y Nelsinho Piquet acabó segundo en esa tanda después de acertar con la elección de neumáticos. El asturiano arranca hoy desde la decimosegunda plaza y eso tiene sus aspectos negativos, aunque también alguno positivo. Podrá partir con la carga de combustible que quiera, y esta decisión dependerá de si llueve o no. En caso de chaparrón, las cosas estarán más igualadas y si ocurre como ayer, que la lluvia aparece en cualquier momento, Alonso puede aprovechar el caos para escalar posiciones. La teoría dice que tendrá que salir con mucha más gasolina que sus rivales para tratar de ganar alguna posición mientras los primeros pasan por «boxes». Pero si llueve, esto puede convertirse en un obstáculo al tener un coche tan pesado, a menos que la lluvia sea realmente intensa y ese sobrepeso le haga tener más estabilidad. En cualquier caso, entrar en los puntos es una misión complicada a menos que el cielo haga enloquecer la carrera, cosa no extraña por estos lares. «Cuantas más cosas pasen mañana (por hoy), mejor. Igual llueve, luego para, sale un coche de seguridad en el momento más oportuno y te encuentras en una posición muy buena. Hoy (por ayer), no han salido las cosas, pero a lo mejor en carrera tienes un golpe de suerte y te pones arriba. Cuantas más cosas pasen, mejor. A ver si se puede remontar alguna posición para entrar en los puntos», explicó el piloto asturiano. Mark Webber consiguió la «pole position» por delante de los coches de Brawn GP, que empiezan a dar signos de debilidad. No lograron los mejores tiempos y además afrontaron la sesión con una carga de combustible menor que el coche de Red Bull Racing. Button y Barrichello tendrán que pelear fuerte con Sebastian Vettel, que se colocó en cuarto lugar y partirá con más gasolina que sus dos inmediatos rivales. Webber (cuyo representante es Flavio Briatore¿) tiene una gran oportunidad para lograr, en Nurburgring, su primera victoria en un Gran Premio. Además, lo haría en casa de su compañero Sebastian Vettel, que le está poniendo las cosas muy difíciles esta temporada. Por cierto, que el equipo Red Bull Racing fue sancionado con una multa de 10.000 euros por provocar una situación de peligro en la línea de «boxes». Además, los comisarios de la FIA les echaron una buena reprimenda. Hoy las previsiones hablan de lluvia en cualquier momento y eso puede convertir el Gran Premio en una de las carreras más emocionantes de los últimos meses. Todavía está en el recuerdo aquella prueba que ganó Fernando Alonso en 2007, cuando superó a Massa en el último suspiro. Si dentro de la pista las cosas están «calientes», no menos fuera. Alonso afirma que lo suyo con Ferrari son rumores, pero nunca termina de desmentir lo que empieza a ser un clamor. En el Banco Santander, patrocinador de la escudería en 2010, lo dan por hecho y no piensan en un escenario sin el español de rojo. Rosberg apunta al sitio de Kovalainen, aunque puede haber sorpresas.