Fórmula 1

Alonso no cree en milagros

barcelona- Los entrenamientos libres del Gran Premio de España se convirtieron en un intenso día de pruebas. La temporada empezó de forma convulsa por el rendimiento de algunos coches, y en Montmeló las escuderías que se quedaron un paso por detrás llevaron todas sus evoluciones posibles. Y como ya no se puede entrenar de forma privada como ocurría antes, hay que aprovechar hasta el último segundo de pista disponible. Eso fue lo que ocurrió ayer. Cada coche rodaba en diferentes condiciones probando una y mil cosas, no sólo para la carrera de este fin de semana, sino también para ver si el desarrollo de los coches va por el buen camino. Ferrari es la estructura que presenta más novedades. Incluso, en el box italiano el coche ha pasado a denominarse F-60 B por la cantidad de cambios que presenta. Raikkonen y Massa se mostraron contentos con el paso adelante que ha significado esta profunda modificación del monoplaza con el que disputaron las primeras carreras del año. Pero de momento, ellos no han obtenido buenos resultados y habrá que esperar a hoy para ver si realmente pueden plantar cara a los de «siempre en 2009», es decir, aquellos que forman el clan de los difusores que capitanea Brawn GP. Ayer, Button no se mostró muy contento con el ritmo del monoplaza, aunque su compañero Barrichello sí estuvo entre los mejores. La sorpresa la protagonizó Fernando Alonso, aunque la tercera posición que consiguió ayer tendrá que confirmarla hoy. Se mantiene igual de realista que el jueves; afirma que el R29 todavía no está para ganar. Señaló que estaba contento porque el Renault había mejorado mucho en tandas largas y que resultaba más cómodo de conducir, algo que refleja la pequeña mejoría que la fábrica de Enstone ha traído hasta aquí. El asturiano marcó la misma velocidad punta que los Brawn, se muestra fuerte en el primer y segundo sector, pero se hunde un poco en la parte final del trazado de Montmeló. Lo que pulula por el «paddock» del circuito de Cataluña es el malestar que existe entre Ferrari , la FIA y Ecclestone. La polémica del límite de presupuesto ha encendido las alarmas en el equipo italiano, sobre todo por las declaraciones realizadas por el presidente de la FIA, que señaló que la Fórmula 1 sobreviviría sin el mítico equipo. La tensión se palpa y el pulso político entre Luca Montezemolo y los dirigentes de este deporte promete ser igual o más emocionante que las carreras.