Cacería radical al PP

La Razón
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Madrid- El intento de agresión que sufrió ayer la candidata de UPyD Rosa Díez es el tercero que protagoniza la extrema izquierda en apenas una semana. El lunes, medio centenar de jóvenes radicales intentaron agredir a Dolors Nadal, cabeza de lista del PP por Barcelona, en la Universidad Pompeu Fabra, hechos por los que esta formación presentó ayer denuncia ante los Mossos d´Esquadra por un supuesto intento de agresión. Seis días antes, María San Gil, presidenta de los populares vascos, fue objeto de un ataque similar en Santiago de Compostela. Y es que las campañas de acoso al Partido Popular, con agresiones o intentos de por medio, se han convertido en la tónica de los últimos periodos electorales. En mayo del pasado año, en plena campaña de los comicios municipales y autonómicos, Nerea Alzola y Virginia Arroyo, dos jóvenes militantes de este partido, fueron agredidas en Bilbao mientras pegaban carteles electorales. Su compañera y entonces candidata a la Alcaldía de San Sebastián, María José Usandizaga, consiguió eludir el ataque de unos cien proetarras refugiándose en un quiosco de prensa.

En Cataluña, la campaña del referéndum del Estatut y la de las autonómicas de 2006 estuvieron también salpicadas de actos violentos. En junio, un grupo de independentistas gritaron «fascista» a Mariano Rajoy y le lanzaron huevos en un acto electoral en Granollers. Dos días antes, el líder del PP fue abucheado e insultado en el mercado de Collblanc de Hospitalet.

Ya en octubre, un acto de precampaña en Martorell en el que participaban Ángel Acebes y Josep Piqué estuvo a un paso de transmutar en batalla campal. De nuevo los independentistas de extrema izquierda se erigieron en protagonistas e intentaron agredir a los dos candidatos populares. Entre los alborotadores estaba el líder de las Juventudes Socialistas de la localidad.

Aunque no sólo las campañas electorales han sido propicias para los radicales. En 2004, tras el 11-M, varios dirigentes del PP tuvieron que salir corriendo para evitar los insultos y los intentos de agresión de un grupo de radicales.

Pero no sólo el PP ha sido objetivo en los últimos días de los ataques de la extrema izquierda. Medio centenar de jóvenes vinculados a esta corriente política intentaron ayer, sin éxito, boicotear una conferencia que Rosa Díez, la líder de Unión, Progreso y Democracia, tenía previsto pronunciar en la Universidad Complutense de Madrid.

Según testigos presenciales, el incidente se produjo cuando la candidata de UPyD llegó, sobre las doce del mediodía, a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Complutense. Díez tuvo que acceder al interior de la facultad con la ayuda de agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de los servicios de seguridad de la institución mientras los jóvenes proferían insultos y gritos de «fascista». Una vez dentro, la líder de UPyD, que estuvo arropada por unas cuatrocientas personas, pudo pronunciar su conferencia, titulada «Regeneración Democrática», y participó en el coloquio que siguió a su intervención. Díez volvió a ser increpada al término del acto por algunos de los jóvenes –aún no identificados– que todavía permanecían en el lugar, añadieron las mismas fuentes.

Instantes después de los incidentes, la afectada declaró a Servimedia que lo «importante» de este incidente es que el acto pudo finalmente celebrarse. «Los fascistas no nos han ganado», afirmó. La líder de UPyD sostuvo que el resultado del intento de boicot a su conferencia fue que finalmente prevaleció «la transparencia y la democracia». Asimismo, remarcó la paradoja de que «los fascistas llamen fascistas a los demócratas».

Pese a la gravedad de los hechos, un portavoz de la Universidad Complutense aseguró que al «no constar» que se produjera ningún tipo de agresión física, el centro no tiene en principio intención alguna de emprender una investigación sobre los acontecimientos. Además, las mismas fuentes señalaron que ni la propia Rosa Díez ni nadie del partido ha reclamado que se tomen medidas sancionatorias.