América

Cara a cara de Obama con el «eje bolivariano»

Choque de trenes en Trinidad y Tobago. El talante de Obama contra el antiamericanismo del presidente venezolano.

Obama, a su llegada ayer a Puerto España, capital de Trinidad y Tobago
Obama, a su llegada ayer a Puerto España, capital de Trinidad y Tobago

BUENOS AIRES- Para calentar motores, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no encontró mejor opción que una reunión del «eje bolivariano» y simpatizantes en el cálido este venezolano. En Cúmana, el caudillo reunió –por estricto orden de antiamericanismo– a los líderes de Cuba, Bolivia, Nicaragua y Ecuador. El vetusto hermanísimo, Raúl Castro, el cocalero Evo Morales, el sandinista Daniel Ortega y el belicoso Rafael Correa coincidieron en casi todo, sobre todo en sus vítores a la dictadura castrista y en sus críticas a EE UU (da igual que el mandatario estadounidense, Barack Obama, les tienda la mano) y a la Organización de Estados Americanos (OEA). Como convidados en la cumbre del ALBA (esa entelequia inventada por el propio Chávez para desviar fondos hacia sus aliados y torpedear el moribundo ALCA propuesto por Washington), los mandatarios de Paraguay, Honduras, Dominica y San Vicente y las Granadinas.Todos ellos tienen hoy la mirada puesta en Obama, que en realidad no podrá ofrecer mucho más que un cambio de actitud. En Trinidad y Tobago se vislumbra un discurso que actualizará la visión de Washington sobre la región. Mano tendida para sus homólogos latinos, pero sin grandes concesiones en cuestiones candentes como el embargo de Cuba.El sello de confrontación directa de la era Bush cambia por el poder astuto («smart power») en la nueva nomenclatura de la Casa Blanca. Evitar encontronazos y utilizar la imagen amable de Obama con el trasfondo del Caribe. Tanto es así, que la Casa Blanca ya ha solicitado a la presidenta chilena, Michelle Bachelet, que convoque para el sábado por la mañana una reunión extraordinaria de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Guyana, Surinam, Chile y Panamá, éste último de observador. El mandatario estadounidense ha prometido que en el foro presentará una propuesta para mantener una relación de «igualdad» con todos los países de América que redefine el papel de Estados Unidos en la región. Sin embargo, en materia económica que nadie espere que Washington lance «salvavidas», la política norteamericana seguirá igual: menos ayuda y más comercio. Obama potenciará los Tratados de Libre Comercio pero también escuchará a los sindicatos norteamericanos y sus medidas proteccionistas.Nada más aterrizar en Puerto España (capital trinitense) ayer, el mandatario fue uno de los encargados de abrir las sesiones de debate que finalizarán el domingo con la firma del comunicado (que ya ha vetado Venezuela) y la posterior rueda de prensa. Durante dos días, 34 líderes americanos discutirán sobre narcotráfico, inmigración, energías, medioambiente, y el embate de la crisis.Cuba estará ausente de la Cumbre de las Américas, pero se perfila como gran protagonista del primer encuentro del presidente Obama con sus colegas de Iberoamérica, que piden el fin del embargo a la isla como prueba de un cambio de la política de Estados Unidos hacia la región.En vísperas del cónclave, que se inicia el viernes y al que Cuba no está invitada, Obama eliminó todas las restricciones para que los cubano-americanos viajen a la isla y envíen remesas a sus familiares, una decisión histórica que marcó un giro con respecto a la línea dura de su predecesor.Aunque Fidel Castro, el dictador en la sombra, minimizó la medida y exigió el levantamiento del «bloqueo», la iniciativa fue interpretada por los países de la región como un gesto de acercamiento a la isla comunista, pero también hacia todo el continente.Algunos de los presentes en la Cumbre –desde los más moderados, liderados por Brasil, y los beligerantes, por Venezuela– planean poner en el tapete el embargo vigente desde hace 47 años y el retorno de Cuba a la Organización de Estados Americanos (OEA), de donde fue excluida en 1962.De hecho, Chávez utilizará la causa cubana para atacar directamente a Obama y lanzar a sus colegas bolivarianos a la garganta del líder demócrata. «Se oirán cañones, hemos preparado artillería pesada para la batalla», advirtió el líder caribeño.

 

¿Qué ha vetado Venezuela?A Chávez, que no será recibido en privado por Obama, según aclaró ayer la Casa Blanca, le disgusta la declaración final de la V Cumbre de las Américas, aprobada hace dos semanas por el Grupo de Revisión. En concreto, a Chávez y a su homólogo nicaragüense les molestan dos artículos (53 y 57) que inciden en los derechos humanos.- «Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa, protección y promoción de los derechos humanos, así como con la independencia y la consolidación del Sistema Interamericano de Derechos Humanos», señala el artículo 53.- «Reconocemos el papel importante que representa la OEA en la solución pacífica de nuestras diferencias (...). Nos comprometemos a mejorar la capacidad de la OEA, en sus esfuerzos por ayudar a la paz y la estabilidad democrática, social y económica de la región», indica el artículo 57.