Cinco preguntas miden la falta de deseo femenino

La frigidez femenina, que afecta a una de cada diez mujeres en el mundo, ha encontrado el método par poder medir su existencia. Debido a que la mujer pasa por diferentes estados a lo largo de su vida, un grupo de investigadores dirigidos por la doctora Anita H. Clayton, profesora de Psiquiatría y Ciencias Neuroconductales de la Universidad de Virginia (EE UU), ha elaborado un sencillo cuestionario para poder distinguir este del trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) de otros derivados del estrés o la depresión. «Hablar de problemas sexuales, sobre todo de los relacionados con la ausencia de deseo, puede resultar una conversación incómoda tanto para las mujeres como para los profesionales sanitarios. Esta nueva herramienta facilitará el diálogo y ayudará a médicos y otros profesionales sanitarios a diagnosticar con precisión el TDSH», apunta Clayton.Las preguntas claves son las siguientes: - En el pasado, ¿era su nivel de interés/deseo sexual bueno y satisfactorio? - ¿Ha habido una disminución de su nivel de interés/deseo? - ¿La disminución de su nivel interés/deseo sexual le incomoda? - ¿Le gustaría elevar su nivel de interés/deseo sexual?- ¿Cuáles son los factores que contribuyen a la disminución de interés/deseo sexual? (Marcar las que procedan: medicamentos, drogas o alcohol; embarazo, parto reciente, síntomas menopáusicos; problemas sexuales, como el dolor, falta de orgasmos; insatisfacción con la pareja; estrés o fatiga)Así de simple, las pacientes tan sólo han de contestar sí o no a la preguntas, con una mayoría de respuestas afirmativas, los médicos en poco tiempo determinan el grado de frigidez. El trabajo, publicado en «Journal of Sexual Medicine», demuestra su eficacia al ser contrastado con el modelo tradicional de entrevista que lleva unos 45 minutos en realizarse. La efectividad del nuevo examen superó el 85 por ciento, dentro un grupo de 263 voluntarias. Clayton subraya la importancia de este paso, «ya que no se necesita ser un experto en la materia para la puesta en práctica de esta herramienta». En este sentido, Lydia Montoya, ginecóloga Hospital Ramón y Cajal de Madrid y miembro de Grupo de estudio de Sexualidad de Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, añade que «cuando sea detectado el TDSH podrá ser derivado a los especialistas».Este cuestionario ya ha recibido la aprobación de las autoridades sanitarias americanas (FDA), que apuntan a la necesidad de desarrollar instrumentos diagnósticos nuevos. Del mismo modo, Montoya subraya que «la sexualidad y sus trastornos es una asignatura pendiente en la mayoría de los profesionales sanitarios, la ausencia de formación específica en pregrado y postgrado es palpable».