Contreras Jr podría dar vida a su abuelo Ordóñez en una película sobre Paquirri

La Razón
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El próximo día 23 se cumplirán cinco años de la trágica muerte de Carmen Ordóñez, y ya anuncian dos series, películas o telefilmes sobre la dinastía. Aunque lo venden con Paquirri como protagonista porque su tragedia aún tiene tirón, lo cierto es que se recogerán peripecias de la saga Ordóñez. En uno de los proyectos están Miguel Menéndez, ex productor de Camarón, y Fran Gordillo, el primer jefe de prensa, además de amigo, del ya gran Cayetano. Conoce los entresijos familiares y actualmente encamina a Julián Contreras Jr. En el libro del pequeño de la saga, «Querida mamá», se inspira buena parte de la trama, que empezará a grabarse antes de un año. «Presupuesto no falta», me asegura, convencido de cómo puede interesar la fragmentación de capítulos, episodios y aventuras durante tres horas. Cortas me parecen para un discurrir con tantos claroscuros como los que tuvo Carmen, a quien me resisto a llamar Carmina: ese nombre respondía a una imagen y persona con los valores trastocados. Exaltarán su etapa juvenil, casi apadrinada por Orson Welles y Hemingway, así como el impacto que supuso su boda con Paquirri, al que creen que dejó por Manzanares cuando era Espartaco el objeto de sus deseos y suspiros. Luego vino la estancia de once años en Marruecos, ya casada con Julián Contreras, con quien compartió ser una habitual de la familia real alauita. Recuerdo la boda en Fez de una de las princesas, en la que ella lució un caftán rojo regalo del rey. Su gestión fue fundamental para organizar la boda de siete días entre la hija de Rostropovich y un heredero de la firma Hermés, enlace al que no faltaron los marqueses de Villaverde ni el Príncipe Heredero, hoy soberano de Marruecos, que este año celebra el décimo aniversario de su ascensión al trono. Carmen tenía en su chalé de La Palmera un rincón con fotografías de la familia. La trifulca de FranHay mucho que contar bajo el amparo de cómo murió Paquirri en Pozoblanco, momento que ocupará veinte minutos al principio de otra película que competirá con la anterior y en la que han involucrado a su sobrino, Canales Rivera:-A Julián le encantaría encarnar el personaje de su abuelo, el gran Antonio Ordóñez. Julián es el que más se le parece físicamente y se trata de hacerlo revivir en su juventud, cuando se casó con Carmina Dominguín.Carmen aparecerá en tres momentos de su vida: de la niñez a los sucesivos matrimonios con Francisco Rivera, Contreras y el último y casi trágico con Ernesto Neyra, desaparecido en combate después de haber explotado al máximo su relación con «la divina». O todo o nada, cabría pensar ante la que se avecina. Sólo falta que tercie la Pantoja y solicite respeto al padre de Paquirrín. En tiempos prohibió, o eso pretendió, que dejasen de proyectar aquella tarde fatídica de Pozoblanco, en la que, por un descuido y mala enfermería, perdió la vida el padre de Cayetano y Fran, quien el otro día volvió a montar una buena pegándose con alguien en Rota. Y es que no le cuesta nada descomponerse y arrear. En eso no salió Rivera.