La Sanidad Asfixiada: crece la deuda y se retrasan los pagos

Las administraciones sanitarias deben 2.500 millones a sus proveedores de tecnología médica y la industria farmacéutica denuncia que hay facturas impagadas desde hace 400 días.Y, además, plantillas sobresaturadas, escasa financiación… El sistema se resiente 

La Sanidad Asfixiada: crece la deuda y se retrasan los pagos
La Sanidad Asfixiada: crece la deuda y se retrasan los pagos

Todavía no hay datos cuantitativos que demuestren la incidencia de la crisis financiera en el Sistema Sanitario Español, pero muchos defienden que sí existen síntomas de que lo está empezando a hacer. Al menos, «en el sentido de haber deflactado –o disminuido– las expectativas expansivas del gasto», como reconoce el catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra y presidente de la Asociación Mundial de Economía de la Salud, Guillem López Casasnovas. Por su parte, la portavoz socialista de Sanidad en el Congreso de los Diputados, Pilar Grande, argumenta que «la Sanidad Pública no corre ningún peligro». Se muestra tajante al afirmar que el presupuesto sanitario «está consolidado» y que «no tiene nada que ver con la crisis». Es más, a su juicio, la Sanidad española «es un modelo de gestión muy imitable», lo que demuestra que, de cada diez euros invertidos en ella, cuatro produzcan riqueza, además de generar empleo para alrededor de un millón de personas, según sus datos. En cualquier caso, el año 2008 terminó con una demora media de 232 días en el pago a los proveedores de tecnología sanitaria y de equipamiento hospitalario por parte de las comunidades autónomas, que han llegado a acumular este último año una deuda de alrededor de los 2.500 millones, frente a los 1.700 millones de euros que fueron acumulados a 31 de diciembre de 2007, según afirman desde Fenin, la Federación Española que agrupa a 500 empresas del sector. Precisamente, la responsable de las relaciones de Fenin con las comunidades autónomas, Gloria Rodríguez, ha asegurado a A TU SALUD que los plazos y la morosidad siguen incrementándose y que prevé que van a aumentar debido a la crisis a la que nuestro país se ve sometido. Así lo demuestra, en su opinión, el hecho de que los plazos medios de demora en los pagos fueran disminuyendo desde el año 2005, con 381 días de retraso, hasta terminar el 2007 con 214, y sin embargo, ahora esta tendencia a la baja haya cambiado y el pasado 2008 haya registrado, en cambio, un significativo aumento. Gloria Rodríguez explica que «las comunidades autónomas intentan pagar y nosotros también intentamos colaborar. En general, van pagando las deudas cuando pueden, e incluso algunas tienen planes de pago». Sin embargo, también señala que para las pequeñas y medianas empresas esta situación «es muy compleja» y en algunos casos se tiene que llegar a recurrir a los juzgados. Al respecto, Mario Mingo, portavoz popular de Sanidad en el Congreso de los Diputados, piensa que «la crisis, desde luego, va a afectar, en el sentido de que la tensión económica de las administraciones públicas va a aumentar más los retrasos». A su juicio, el Gobierno «hacía dos años que tenía que haber asegurado un modelo de financiación sanitario más sostenible» o haber actualizado el autonómico. «La financiación es insuficiente», dice, y «las comunidades van a tener más dificultades». Para Fernando Lamata, actual consejero de Salud y Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y secretario general del Ministerio de Sanidad en 2004, la crisis «está afectando indirectamente» al sistema sanitario. Pone como ejemplo el que algunas de las empresas constructoras que realizan obras sanitarias se puedan ver afectadas por una suspensión de pagos, una situación de concurso de acreedores u otras situaciones similares. A su juicio, «ya ha ocurrido en otras crisis» y «es un primer síntoma» que, según señala, en Castilla-La Mancha ya ha afectado a la construcción de tres centros de salud. «Otra cosa son las prestaciones sociales y los derechos y garantías que tienen reconocidos los ciudadanos» que, asegura, están garantizados por la solidez del sistema.También Patricio Martínez, secretario general de la Conferencia Estatal de Sindicatos Médicos, CESM, y portavoz del Foro de la Profesión Médica, piensa que «la crisis viene a agravar la situación», si bien señala que nuestro Sistema Nacional de Salud «tiene un déficit presupuestario, no ahora, sino desde hace muchísimos años». Corrobora, además, la situación descrita por Fenin y denuncia que «la situación de crisis ha agravado la situación de los proveedores que están en una situación de asfixia», ya que «el endeudamiento es importante y preocupante, sobre todo porque la carga la llevan ellos». Por otra parte, explica que el Servicio Nacional de Salud español está considerado entre los diez primeros del mundo gracias al esfuerzo de los profesionales, pero critica que no se hayan tomado medidas suficientes «en los últimos 15 años» y «se hayan tapado otros agujeros». En este sentido, destaca que, en la actualidad, el presupuesto sanitario se encuentra dos puntos por debajo de los países de nuestro entorno, a lo que añade el hecho de que la reforma financiera «se está retrasando».La industriaEn cuanto al sector farmacéutico, el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, señala que «como otros tantos de nuestra actividad económica, tiene que hacer frente a unos déficits públicos crecientes que se traducen, en algunos ámbitos, en demoras en los pagos de la factura pública farmacéutica». En este sentido, indica que el pasado año, las compañías farmacéuticas soportaron un retraso medio en el pago por el suministro hospitalario de medicamentos de más de 260 días, habiendo comunidades autónomas en las que se superaron ampliamente los 400 días. «Esta falta de liquidez –explica– lo que ha provocado es que la deuda hospitalaria del Sistema Nacional de Salud superara en su conjunto en diciembre de 2008 los 1.500 millones de euros».Ni desde el CESM ni desde la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, piensan que la crisis está afectando a salarios ni a contrataciones. Patricio Martínez indica que «ahora mismo no se han empezado a tomar medidas» en cuanto a plantillas «porque la situación ya está por debajo». Por su parte, Juan Saavedra, el responsable del Observatorio de la Profesión de Semergen, ha confirmado que, en lo que se refiere a los salarios y a las contrataciones «en realidad no se ha notado nada significativo», aunque también explica que «la Sanidad Pública no es algo aparte del resto del sistema económico y también sufre los graves efectos de la crisis actual». Eso sí, asegura que no se prevén recortes en ninguna prestación en Atención Primaria y que se van a mantener los servicios, si bien «no pensamos que para el próximo año los presupuestos vayan a ser expansivos», señala. Sin embargo, desde el sindicato de Enfermería Satse, su secretaria general, María José García Alumbreros, afirma que se están notando «carencias a nivel de contratación». Tal y como explica a este semanario, no se cubren las suplencias por bajas, por enfermedad o días libres y el «problema al final se va arrastrando». «Desde la Administración, la respuesta es que no hay fondos, que no hay dinero», revela. En cualquier caso, el catedrático Guillem López pronostica que «en el futuro veremos una inyección de liquidez actualizando el pago a proveedores, que hoy alcanza en alguna comunidad los tres años, y una ralentización "sine die"de algunos equipamientos y prestaciones nuevas, incluidas algún medicamento».