Crónica de un «secuestro»

La Razón
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El hijo mayor sale de la casa.
Tras casi tres horas de negociaciones entre la policía y Spears, ésta parece que aceptar que sus hijos sean devueltos a su padre. Hacia las once de la noche se puede ver en un vehículo a Jayden James, el mayor, que tiene dos años de edad. Nadie repara en la ausencia de Sean Preston. Poco después, se supo que había sido
Trasladado al hospital.
Tras el «rescate», las fuerzas del orden deciden llamar a una ambulancia para trasladar a Britney Spears al hospital Cedars-Sinai, ya que, al parecer, está bajo los efectos de una «sustancia desconocida». Además, la someterán a un exámen psicológico. Los medios de comunicación y los curiosos siguen al vehículo por las calles de Los Ángeles.

Enfado del padre de Britney
Tras ser trasladada al hospital, Jamie Spears recibe una llamada y acude rápidamente al Cedars-Sinai. Según algunos testigos, Jamie -que siempre ha sido un apoyo para la joven y fue quien tomó la decisión de internarla en un centro de rehabilitación- se enteró en ese mismo momento de los incidentes que había protagonizado Britney horas antes. Asombrado y desconcertado, no quiso hablar con los medios de comunicación.

Examen médico
Una Britney Spears con la mirada perdida y evidentes gestos de desconcierto entra en las urgencias del Cedars-Sinai. El centro médico, por respeto a la confidencialidad de sus pacientes, no quiso confirmar si estaba bajo los efectos de alguna droga o el alcohol. Efectivos de la policía también estaban presentes en el hospital, ya que la cantante mantenía su condición de detenida por haber retenido a sus dos hijos.