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Denuncian que un nuevo submarino nuclear avitualla en aguas de Algeciras

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Las aguas de la bahía de Algeciras (Cádiz) fueron ayer removidas por un nuevo submarino nuclear de la clase Trafalgar que se dirigía a Gibraltar. Una presencia cuyo riesgo potencial «se vio aumentado» debido a las condiciones meteorológicas de una jornada con un fuerte viento de levante, según advirtió el diputado nacional del PP por la provincia de Cádiz, José Ignacio Landaluce. «Más aún –añadió– cuando, para ahorrar tiempo, en lugar de entrar en el puerto para realizar las operaciones de cambio de tripulación y avituallamiento, éstas se llevaron a cabo en mitad de la bahía».

A juicio del dirigente popular, aunque no se pueda impedir la llegada de este tipo de embarcaciones a la colonia británica, «el Gobierno español tiene la obligación de velar por la seguridad y evitar el peligro que supone la presencia de este tipo de artefactos en aguas cercanas a la bahía de Algeciras», advirtió.

Landaluce no dudó en sostener que «la postura del Gobierno de España sigue siendo tibia» y, si bien «ha dado muestras en alguna ocasión de no ver con buenos ojos las constantes visitas de submarinos nucleares, su postura no ha sido lo contundente que debiera», lamentó. En su opinión, la «nueva visita», vuelve a evidenciar «la necesidad de establecer ciertos mecanismos y protocolos de actuación para salvaguardar la seguridad en caso de que se produjera algún tipo de incidente».

Y de hecho, se trata no sólo de un nuevo arribo sino también «novedoso», dado que «es la primera vez que este submarino llega hasta las aguas algecireñas», asegura el portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción en Cádiz, Antonio Muñoz. La causa: «Casi todas las embarcaciones de la clase Trafalgar tienen problemas en los reactores nucleares», avisa. En este sentido lanza un mensaje a navegantes: «En Escocia se está cuestionando desde hace un tiempo el uso de estos submarinos por el peligro que conllevan. No se por qué en España y en Andalucía tenemos que continuar aguantando estos barcos de Su Majestad la Reina de Inglaterra», plantea con ironía.