Ejército del Aire

El general Alejandre niega que propusiese a Trillo no entregar los cuerpos sin identificar

El tribunal rechaza que declare Jiménez Ugarte, que fue número tres del ex ministro

El general Alejandre, ayer
El general Alejandre, ayerlarazon

MADRID- Los generales no se ponen de acuerdo. Félix Sanz Roldán y Luis Alejandre. El primero, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad). El segundo, ex jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME). Los dos han declarado como testigos en el juicio por las falsas identificaciones tras el accidente aéreo del «Yak-42», pero sus versiones no pueden ser más contrapuestas. Sanz Roldán relató al tribunal cómo su compañero Alejandre le contó que al día siguiente de la tragedia, la tarde del 27 de mayo de 2003, defendió ante el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, que no se entregasen a las familias los cadáveres de los militares que no habían podido ser identificados. Ayer, sin embargo, Alejandre le desmintió y negó que hiciera esa propuesta. «No hablamos de identificaciones ni de cadáveres en aquel Consejo de Dirección», recalcó el ex JEME, que negó hasta tres veces que comentara a Sanz Roldán que él hubiese hecho esa sugerencia al ministro horas antes de los funerales de Estado en la base aérea de Torrejón de Ardoz. Su versión coincide con la que expuso a la Sala otro general, Manuel Ramón Bretón, ex director de Gabinete de Trillo, que también asistió a esa controvertida reunión y que negó que Alejandre se dirigiese en esos términos al entonces titular de Defensa. Tres generales y dos versiones distintas de los mismos hechos. Ahora, el tribunal deberá decidir a quién creer.Alejandre negó incluso que en esos momentos tuviese dudas sobre las identificaciones. «En aquel momento el problema de identificación no existía», afirmó mientras varios familiares le tachaban de «mentiroso». De hecho, aclaró que se enteró de los errores en las identificaciones por la Prensa un año después del accidente, en marzo de 2004.El ex JEME aseguró que tras el siniestro propuso a Trillo que enviase a Turquía el equipo de catástrofes de la Guardia Civil, pero que esa posibilidad fue descartada.Respecto al funeral, dijo que la elección de la fecha y la hora no sólo dependía de Defensa, sino también «de Presidencia del Gobierno y Casa Real». En esos momentos pensó que «quien toma la decisión está seguro de que en el funeral estarán todos los cadáveres identificados».Al finalizar la sesión, el tribunal anunció que ha rechazado la petición fiscal de que declare como testigo el ex número 3 de Defensa, Javier Jiménez Ugarte.

«Sellamos los féretros ya registrados»Los responsables de la funeraria que sellaron los féretros en el mismo lugar del accidente del «Yak-42» relataron ayer ante el tribunal cómo instalaron las placas identificativas en cada ataúd una vez se les entregaba el féretro cerrado y con la única referencia de un papel escrito en español y pegado con cinta adhesiva en la tapa en la que se indicaba el nombre y el rango del fallecido. Según el primero de los testigos, Manuel Mejía, eran los militares turcos los que introducían los cadáveres en los féretros. «Una vez dentro el sudario, se identificaba el féretro con un papel, pero no sabíamos quién lo hacía, nos llegaban así», dijo. «Según esa identificación, aplicábamos las placas, que llevábamos desde España a partir de una lista facilitada por Defensa», explicó. No obstante, no supo decir quién pegaba aquellos papeles identificativos sobre los ataúdes.