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«En Europa la familia vuelve a estar de moda: España es un caso insólito»

La Razón
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MADRID- Para Benigno Blanco, la fiesta de hoy tiene que servir para reivindicar a la familia. Una institución que no está en peligro pero a la que, a su juicio, las leyes de esta Legislatura han dado la espalda.

–¿La familia está en peligro?

–No. Nadie puede destruir a la familia. A lo largo de la historia la institución ha vivido numerosos cambios culturales, ha sobrevivido a dictaduras... Y también subsistirá a la ideología de género.

–¿Cuáles son las principales amenazas que tratan de socavar a la familia?

–Fundamentalmente dos. La primera de ellas proviene de todas aquellas personas que quieren atacarla de forma consciente, materializada en la ideología de género. Uniones homosexuales, la ley del divorcio exprés –el divorcio es la regulación de un fracaso–, las restricciones a los padres para la educación de sus hijos marcadas por la LOE, el ataque sistemático a la vida con los abortos, porque familia y vida están unidos. Y la otra amenaza parte de aquellos que, sin tratar de hacer daño a la familia, por no entenderla, lo hacen. La suma de estos dos actores crea un ambiente que perjudica a la familia.

–¿La institución familiar pasa por su peor momento de la historia?

–No creo que se puedan hacer comparaciones históricas sobre la familia, que ha vivido en una situación de constante revolución. La familia ha superado todo el cambio económico del siglo XX, también la revolución anticonceptiva de los años 60 y 70. También ha superado a los totalitarismos, e incluso la incorporación de la mujer a la vida laboral, que no tiene que ser negativo.

–¿Cómo valora el Foro Español de la Familia la última Legislatura que está a punto de concluir?

–Se han sacado adelante un elenco de leyes que de forma sistemática han atacado al nucleo de la familia. Aborto, enseñanza... No hemos avanzado nada en la convergencia con el resto de países de la Unión Europea. Estamos en el último lugar en cuanto a las ayudas a familia.

–¿Cómo puede defenderse la familia ante este panorama?

–En primer lugar, en el ámbito más cercano, cuidando de su propia familia. Hay que invertir tiempo en la familia, hay que mimarla, prestar atención a los hijos. Aunque no es fácil. No hay tiempo para convivir. Cada miembro tiene sus responsabilidades y es muy complicado. En segundo lugar, haciéndonos socialmente visibles. De cada 100 parejas españolas, 94 somos matrimonio, pero como es algo tan privado apenas se nos ve. Y por eso se nos ha sustituido en los medios de comunicación por los fracasos, los divorcios, la violencia, los maltratos... Las familias tienen que asumir la responsabilidad histórica de defenderse. En tercer lugar, hablando bien de la familia, de lo gozoso que es vivir en familia.

–¿Qué aportan las familias a la sociedad?

–Fundamentalmente dos cosas. En primer lugar la vida, la familia es la garantía de la subsistencia de la sociedad. Familia sólo hay una y a la sociedad lo que le interesa es el nacimiento de niños. En segundo lugar, la solidaridad interpersonal. La relación paternal es el lazo más fuerte de la vida. El mejor Ministerio de Hacienda es la familia, el mejor Ministerio de Educación es la familia... Allí donde no llega la familia es cuando hay que crear ministerios. Por eso exigimos respeto.

–¿Cuáles son las principales demandas de las familias españolas?

– No es dinero, aunque también. Sobre todo se trata de respeto, que se valore y se respete nuestro estilo de vida. Y más allá de ese respeto que el Estado ayude a la familia. Es algo razonable teniendo en cuenta lo que las familias aportan. Para la próxima legislatura será irrenunciable que se produzca por fin la convergencia con los otros países de la Unión Europea. Otro tema esencial es que se avance en las políticas de conciliación. Todas las mujeres desearían tener más hijos de los que realmente tienen, pero no pueden compatibilizar la maternidad con sus aspiraciones profesionales y tienen que renunciar a tener hijos. A la mujer se le presenta la maternidad como una opción. No es justo, y no tendría que ser así. En esto también tienen que involucrarse las empresas.

–¿Qué diferencias hay entre el apoyo que se brinda a la familia entre España y el resto de Europa?

–En Europa la familia está de moda de nuevo. Europa se ha rendido a la familia porque necesita a la familia, y así lo recogen las campañas electorales tanto de derechas como de izquierdas. Aquí vamos muy retrasados en este sentido. En España hay una presencia activa de la ideología de género que no se da en el resto de la UE. Lo nuestro es un caso insólito. Las ayudas a la natalidad de España, como los 2.500 euros, son bienvenidas, pero inferiores a las del resto de Europa. Aquí son escasas e incoherentes.

–¿Es una heroicidad tener una familia numerosa?

–No es heroico, pero tal generosidad debería ser valorada como tal por la sociedad.

–¿Ha ayudado la inmigración a solucionar los problemas de natalidad de nuestro país?

–Ha ayudado, pero no para resolver el problema. Un país que tiene miedo a la vida se está suicidando.

–¿Defender a la familia es de derechas, o es un tópico?

–Es un tópico, evidentemente. Hay un dato muy significativo. En España existen 11.100.000 de núcleos. 8.900.000 son matrimonios, 700.000 parejas de hecho y 10.474 parejas del mismo sexo. La inmensa mayoría vivimos en familia y las hay de todas las ideologías y creencias.

–¿Qué espera de la fiesta de hoy?

–Es un acto más para reivindicar a la familia, de exhibirse públicamente, ya sean familias católicas o no.

Abogado de prestigio
Nacido en Oviedo en 1957, ha sido secretario de Estado durante dos legislaturas en los gobiernos de José María Aznar. Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo en 1982, dirigió un año después un despacho de abogados. Durante esa época prestó sus servicios como asesor jurídico al Partido Popular de Asturias. Años después compaginaría el asesoramiento del Grupo Popular en el Congreso con su empleo en la compañía Iberdrola, firma en la que acabaría dirigiendo los servicios jurídicos hasta 1996. Ese año, con Aznar ocupando la Moncloa, fue nombrado secretario de Estado de Aguas y Costas del Ministerio de Medio Ambiente. Cuatro años después mantendría el «rango», pero al servicio de Álvarez-Cascos en Fomento. Desde entonces, ha ocupado diferentes cargos de responsabilidad en grandes firmas e instituciones. Actualmente preside el Foro Español de la Familia.